Reseña School Tales: una serie que navega entre el terror y la comedia

Con ocho episodios de 50 minutos cada uno, esta producción de Taiwán resulta entretenida aún cuando pierde todo el suspenso que debería tener.

Póster oficial de School Tales: La serie. / Netflix
photo_camera Póster oficial de School Tales: La serie. / Netflix

Si una ventaja tiene Netflix sobre los demás servicios de streaming, es la facilidad para conseguir historias variadas y novedosas que nos permitan conocer un poco de todo, independiente de si es bueno o no. Justo ese es el dilema que gira en torno a School Tales, serie tailandesa de ocho episodios que se encuentra disponible en la plataforma.

Y es que para darte una idea de lo que es el show, este se siente como una versión internacional de Lo que la gente cuenta, un programa en el que se recopilan leyendas mexicanas para inspirar capítulos de 'terror' sobre seres paranormales. No obstante, lo que más caracterizaba a este programa eran las actuaciones poco creíbles y tramas que en ocasiones rayaban en lo absurdo.

Lo bueno de School Tales: La serie

Como ya estarás pensando, School Tales es una producción que se queda muy corta a la hora de generar suspenso, pero cada capítulo logra ser interesante a su manera, siendo uno de esos programas que podrías llamar un 'gusto culposo', porque no es muy bueno pero es disfrutable de ver.

Las actuaciones en general son bastante convincentes, además de que cuentan con un doblaje bien hecho, y que tiene la ventaja de que ninguna historia está interconectada, por lo que la libertad creativa es uno de los puntos más fuertes de esta producción.

Por otra parte, resulta curioso que la mayoría de episodios tienen como común denominador el tema del bullying, lo que además de servir como una sútil protesta acerca del acoso escolar y sus consecuencias, también se siente como un respaldo a las múltiples declaraciones de Stephen King respecto a que los humanos somos los verdaderos monstruos.

Lo malo e irreal de la serie 

Definitivamente el eslabón más débil de esta producción son los efectos especiales, que lucen peor que los de She-Hulk (2022) y nos llevan de regreso a las producciones originales de Syfy como Sharknado (2013). Lamentablemente, la mayoría de estos efectos rompen con la tensión que la narrativa busca crear, aunque admitimos que hay un par que destacan debido a lo grotescos que resultan.

Así mismo, el tercer episodio tiene un plot twist bastante fallido; además de que es la historia que rompe un poco con el tema central de la serie que son los fantasmas, para merodear un poco en el área de seres alienígenas. Aunque definitivamente el episodio cuatro se convierte en el peor de la temporada, siendo bastante ridículo y haciendo que como espectador se pierda el interés. 

Imagen oficial del cuarto episodio de School Tales. / Netflix

Imagen oficial del cuarto episodio de School Tales. / Netflix

En conclusión

School Tales: La serie es un programa al que no le puedes exigir mucho, pero que sirve para entretenerte y pasar el rato en compañía de tu hermana, tu pareja o con quien quieras divertirte. Eso sí, la serie desea ser más ambiciosa de lo que en realidad es, por lo que miente completamente al autodenominarse como algo escalofriante y de terror. @mundiario