Her: Scarlett Johansson es una inteligencia artificial… ¿con sentimientos?

Con motivo de celebración del cumpleaños de Scarlett Johansson presentamos una recomendación cinematográfica para reflexionar sobre la vida y el futuro no tan lejano 

Joaquin Phoenix como Theodore Twombly. / Warner Bros
photo_camera Joaquin Phoenix como Theodore Twombly. / Warner Bros

Como sabrán esta semana inició llena de festejos, tanto celebraciones de cumpleaños como días conmemorativos; es por ello que para continuar con esta línea temática, traemos a recomendación una película que ya va para los 10 años y que demuestra el inmenso valor actoral de Scarlett Johansson.

Evidentemente esta actriz ya ha dejado un legado en la industria por su belleza y su trabajo actoral, y es que en esta película, la recién cumpleañera solo prestó su voz, no tuvo ninguna aparición física en la cinta, y aún así logró ser el punto con más valor de la producción.

Hablemos de Her

En lo que pareciera ser ya un lejano 2013, Spike Jonze lanzaría su último largometraje (al menos hasta la fecha), una película dramática-romántica de ciencia ficción que marcaría el debut de guionista en solitario de este director, mejor conocido por grandes vídeos musicales como el de Sabotage de la banda Beastie Boys.

En esta película, Spike Jonze presentaba a un escritor llamado Theodore Twombly (Joaquin Phoenix) quien desanimado desarrolla una especial relación amorosa con un novedoso sistema operativo de su computadora, una intuitiva y sensible entidad llamada Samantha (Scarlett Johansson), que fungía como su asistente personal, y quizá algo más.

La película recibió numerosos premios y nominaciones, principalmente por el guión de Jonze. En la 86.ª edición de los Premios Óscar, Her recibió cinco nominaciones, incluida la mejor película, y ganó el premio al mejor guión original.

¿Por qué es tan buena película?

Puede ser que, dicho a groso modo el argumento de la película suene un poco tonto; sin embargo, hay que ser realistas, con el paso del tiempo la vida se vuelve cada vez más monótona y apesadumbrada, y así como en este caso Theodore optaba por animarse contratando un sistema operativo que le hiciera más cómoda la vida, el avance tecnológico establece relaciones de confianza cada vez mayor.

Es increíble pensar que esta premisa la fue construyendo Jonze desde el año 2000, y pese a que el producto final salió 13 años después de la conceptualización, ahora suena un pasado muy lejano, y la tecnología en ese entonces, no era tan avanzada como lo que tenemos ahora; hoy en día tenemos asistentes como Siri, Alexa, o el de Google, entre muchos otros, y esa constante idea de la rebelión de las máquinas no parece tan alocada ahora.

Puede que nos estemos desviando un poco, pero eso es lo increible de esta película, a través de la gran actuación de Joaquin Phoenix, y la endulzante voz de Scarlett Johansson, tenemos una película romántica futurística, que nos orilla a pensar en nuestra existencia como humanos y el valor que le estamos dando a la tecnología en nuestro día a día. @mundiario