Peces muertos y protestas: las claves del desastre ecológico en el Mar Menor

Peces muertos en el Mar Menor. Twitter @ilp_marmenor
Peces muertos en el Mar Menor. / Twitter @ilp_marmenor
El Gobierno murciano atribuye la crisis de los peces muertos a un descenso de oxígeno (hipoxia), pero los científicos y las organizaciones rechazan esta versión.
Peces muertos y protestas: las claves del desastre ecológico en el Mar Menor

El mar Menor se muere. Miles de peces muertos han sido retirados de las playas en los últimos días, ante la mirada atónita de vecinos, turistas, científicos y organizaciones conservacionistas. La indignación por el desastre ecológico se ha trasladado a las redes sociales con la etiqueta #SOSMarMenor y este sábado se han organizado protestas para reclamar medidas de protección para la laguna salada más grande de Europa. 

Las brigadas municipales y de la Comunidad Autónoma de Murcia, que han retirado por sexto día consecutivo cientos de cestos con peces muertos en la orilla de La Manga, han constatado que con el paso de los días el tamaño de los ejemplares es mayor (hasta 20 centímetros) y también la variedad de las especies: al principio eran alevines, pero este fin de semana han aparecido desde langostinos a magres.

¿Por qué mueren los peces?

Un portavoz del Gobierno murciano ha afirmado que la causa de la mortandad es un descenso de oxígeno (hipoxia) en determinados puntos de la laguna, aunque antes el Ejecutivo regional había descartado esta posibilidad, y atribuido la muerte masiva de los peces a un incremento de la temperatura del agua.  Ambas versiones, sin embargo, han sido cuestionadas por algunos expertos y organizaciones ambientales de la zona.

“Siempre le echan la culpa a algo, en octubre de 2019 [cuando una crisis similar obligó a retirar tres toneladas de peces muertos] a la dana, ahora al aumento de temperatura, pero no van al origen”, reprocha Pedro García, presidente de la Asociación Naturalistas del Sureste (Anse). “Los peces están muriendo sin que haya una gota fría, sin que entren grandes cantidades de agua con nutrientes, es suficiente el mal estado del agua”, añade, al tiempo que relata que la gente está “indignada, muy afectada por no hablar de las consecuencias para la proyección nacional e internacional de la zona”.

 

Por su parte, el portavoz de la plataforma Pacto por el Mar Menor, Ramón Pagán, ha advertido de que “el Mar Menor es ahora mismo una bomba”. El representante ha asegurado que la gran cantidad de biomasa en descomposición en la laguna “robando oxígeno del agua en el proceso, puede hacer que las bolsas de anoxia se extiendan en días por el resto del Mar Menor”.

Para García, la clave para afrontar este desastre natural está en reducir la superficie de regadío del Campo de Cartagena, que vierte al Mar Menor; así como controlar el volumen de agua y de abonos, que provoca que crezca el fitoplancton –algas- y, a su vez, la disminución del oxígeno. Asimismo, es necesario “renaturalizar” parte de las zonas más cercanas a la laguna, “reconvirtiendo regadíos y zonas urbanizables en áreas naturales protegidas que sirvieran de filtros verdes para las aguas contaminadas por nitratos antes de llegar a la laguna”.

Playas cerradas

La situación ha obligado a cerrar las playas de Cartagena de la parte del mar Menor desde cala del Pino a playa Honda. Este sábado, el Ayuntamiento de Cartagena, a través de Protección Civil, ha vuelto a izar la bandera roja de prohibido el baño en las playas, mientras las brigadas municipales retiraban los ejemplares de la orilla. 

“Esto se veía venir, los expertos ya venían avisando. La laguna está monitorizada y los parámetros llevaban una semana mal”, expone un portavoz del Ayuntamiento de Cartagena. Noelia Arroyo, la alcaldesa del municipio, considera que la crisis que azota a la fauna marina es “el síntoma de una catástrofe ambiental” que sigue tratándose como un problema local, en lugar de “una emergencia nacional”. “A nosotros nos da igual quién lo haga, pero debe actuarse con urgencia. Sabemos que el problema es la entrada de agua dulce con nutrientes al mar y ya hay un plan para solucionarlo, que es el Plan Vertido Cero”, sostiene.

 

#SOSMarMenor

La crisis de los peces muertos en el mar Menor se ha convertido en tendencia en Twitter con el hashtag #SOSMarMenor, que acumula más de 27.000 tuits denunciando la situación. Pero la indignación no se ha quedado en las redes sociales: este sábado, con La Vuelta Ciclista de fondo, los ciudadanos han tomado las calles al grito de "Soluciones ya", "S.O.S Mar Menor y "Por un Mar Menor vivo". 

Las asociaciones ciudadanas reclaman un diálogo entre el Estado y la Administración regional, además del fin de “barbaridades” como drenar el canal de Marchamalo -conexión artificial del mar Menor con el Mediterráneo-. “Hay que detener el veneno antes de que llegue no sacarlo al Mediterráneo, que ya está muy contaminado”, expone Isabel Rubio, de Pacto por el Mar Menor. 

El presidente regional, Fernando López Miras, anunció el viernes tras un Consejo de Gobierno extraordinario, un decreto ley para “prohibir la entrada de nutrientes [procedentes de los abonos usados en agricultura] al mar Menor por la rambla del Albujon”, que cada día vierte 30 millones de litros de agua dulce y cinco toneladas de nutrientes. El líder popular, que insiste en culpar al Estado de la actual crisis, ha solicitado al Gobierno central la transferencia de las competencias de Costas y de la cuenta vertiente del mar Menor “para poder actuar en el acuífero y las ramblas de forma urgente”.

“Estamos de luto todos porque esta barbarie no tiene nombre”, ha dicho, indignada, Victoria Sánchez-Bravo, una residente de la zona, que hace tres años dejó de bañarse en las playas de la laguna. “Decían que el agua estaba estupenda y apta el baño. Son nuestros representantes y tienen que parar esta mortandad, porque son millares de peces afectados”, ha reclamado.  

 

 

Otro ecocidio anunciado

La plataforma Pacto por el Mar Menor ya había denunciado hace unos días que los últimos informes del comité de asesoramiento científico indicaban que la laguna estaba “al borde” de un episodio de eutrofización como el registrado en 2016, conocido como “sopa verde”; y de la anoxia que provocó la muerte de miles de peces en las playas de San Pedro del Pintanar por falta de oxígeno en 2019. 

En un comunicado, la plataforma explicaba que los documentos corroboraban lo que se venía denunciando desde hace semanas: la “altísima turbide” debido al aumento de la clorofila y baja salinidad y niveles muy bajos de oxígeno disuelto.

 

@mundiario 

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