Rusia abandonará definitivamente la Estación Espacial Internacional en 2024

La Estación Espacial Internacional en órbita. / Pixabay

El nuevo director de la agencia rusa Roscosmos aseguró en una reunión con Putin, que seguirán trabajando con sus socios hasta que Moscú tenga su propia plataforma espacial.

Rusia abandonará la Estación Espacial Internacional (EEI) a partir de 2024. Así lo ha hecho saber el nuevo funcionario al mando de la agencia espacial rusa, Roscosmos, Yuri Borísov, durante una reunión que sostuvo con el presidente de su país, Vladimir Putin, donde informó que la colaboración con Occidente perdurará hasta que Moscú tenga su propia plataforma orbitando la Tierra.

Borísov es el sustituto del polémico Dmitri Rogozin, el hombre que estaba al mando de Roscosmos y que amenazó con dejar caer la EEI si Washington no levantaba las sanciones contra el Kremlin a raíz de la guerra en Ucrania. Pero su reemplazo ha confirmado que seguirá la misma línea que su antecesor: desertando del proyecto que fue puesto en órbita en 1998 y del que es responsable junto a EE UU, Europa, Canadá y Japón.

“Vamos a cumplir con nuestras obligaciones ante los socios, pero la decisión de abandonar la EEI tras 2024 ya está tomada”, ha dicho Borísov. Por su parte, la NASA ha asegurado a los medios internacionales que desconocía esa decisión y que no habían recibido alguna comunicación oficial al respecto, algo contrario a los acuerdos internacionales de colaboración.

La confirmación de los planes de Rusia se sucede poco después de conocerse la firma de un acuerdo entre la NASA y Roscosmos, para colaborar en el traslado de las tripulaciones a la EEI. Se trataba de un paso que suponía que ambos países podían entenderse más allá del conflicto en Ucrania, pero el propio portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, recalcó que la decisión de salirse de la plataforma orbital había sido tomada hace un tiempo.

Rusia lanza el órdago

La EEI es uno de los últimos grandes proyectos científicos pactados entre las potencias que quedaban en pie después de las sanciones contra Rusia por su invasión a Ucrania. Con el resto de sus socios, todos occidentales, renuentes a levantar las restricciones al Kremlin, Moscú ha venido avisando de que “dejaría caer” la EEI dado que de salirse de la estación terminaría llevándose o inutilizando todas sus aportaciones.

El módulo ruso integrado en el laboratorio espacial es el que posee los cohetes que brindan la suficiente potencia como para mantener la orientación, evitar que la infraestructura pierda altura, se desestabilice y termine cayendo de vuelta a nuestro planeta. EE UU tenía en mente un plan de respaldo para crear otros cohetes y reemplazar los rusos, pero tomaría algo de tiempo y contaba con que Roscosmos se subiera al barco para ampliar la vida útil de la EEI, fijada inicialmente en 2024.

Pero no se trata del único proyecto frustrado a partir de las respuestas rusas a las sanciones. El Kremlin también truncó la continuidad del lanzamiento del Rosalind Franklin, el vehículo de exploración que iba a ser despegado este agosto, como parte de la misión Exomars, que buscaba encontrar vida en Marte.

Rusia cortó la posibilidad de que la Agencia Espacial Europea (ESA) usara todos sus cohetes Soyuz, así como retiró a todo el personal que había en el cosmódromo europeo de Kouru, en la Guyana Francesa. En cambio, Rusia pretende desmarcarse del proyecto internacional para ir en solitario. Moscú aspira poner en marcha una estación espacial propia. @mundiario