Qué es el “máximo solar”, el periodo que explica la hiperactividad del Sol
Si recientemente te maravillaste con la espectacular aurora boreal o te la perdiste, hay buenas noticias: según los científicos, es muy probable que se produzcan más en un futuro cercano.
El gran cúmulo de manchas solares que ha arrojado energía y gas hacia la Tierra está en camino hacia nosotros y se espera que llegue en unas dos semanas. Esta actividad solar promete ser lo suficientemente intensa como para generar más explosiones que podrían impactar el campo magnético de la Tierra, creando más auroras boreales en el proceso.
Estamos en lo que se llama "máximo solar", un punto en el ciclo solar de 11 años en el que la actividad del Sol es más intensa. Durante este período, los polos magnéticos del Sol se invierten, lo que provoca la formación de manchas solares que expulsan material y generan clima espacial.
El ciclo solar actual, conocido como ciclo solar número 25, se consideraba inicialmente tranquilo, pero los científicos ahora esperan que sea más fuerte de lo previsto. Según Krista Hammond, meteoróloga espacial de la Met Office del Reino Unido, la intensidad de un ciclo se estima por el número de manchas solares observadas.
El reciente evento de mediados de mayo causó una tormenta geomagnética de clasificación G5, la más alta en la escala de alerta de la Met Office y la NOAA. Esta tormenta fue provocada por al menos cinco eyecciones de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés) que abandonaron el Sol y tardaron alrededor de 18 horas en llegar a la Tierra, interactuando con nuestro campo magnético.
La tormenta afectó las comunicaciones globales, las redes eléctricas y el sistema de posicionamiento global (GPS). Por ejemplo, los satélites Starlink de SpaceX, que proporcionan Internet, sufrieron picos de voltaje, lo que puso a la flota bajo mucha presión según Elon Musk.
Preparación para futuras tormentas solares
A pesar de que la tormenta solar generó advertencias sobre posibles cortes de energía que podrían durar días, en realidad se han visto pocas secuelas de este evento extremo. La preparación y previsión mejoradas han permitido que los gobiernos y los proveedores de infraestructura crítica tomen medidas preventivas con antelación.
El clima espacial es una amenaza significativa para la Tierra, considerado por el Gobierno británico como un peligro mayor que los terremotos o incendios forestales. La posibilidad de una supertormenta solar, similar a la que ocurrió en 1859, sigue siendo una preocupación, ya que podría causar daños a gran escala en la infraestructura eléctrica y tecnológica.
Con los avances en la vigilancia y la previsión del clima espacial, los científicos están mejorando la capacidad para predecir y prepararse para futuras tormentas solares. A medida que continuamos monitoreando el Sol y enviando más equipos al espacio, estaremos más preparados para mitigar los impactos de eventos extremos como las supertormentas solares. @mundiario


