La IA descubre más de 300 nuevos geoglifos en el desierto de Nazca

La gran cantidad de nuevas figuras ha permitido a sus descubridores diferenciar entre dos grandes tipos y ofrecer una explicación de qué funciones tenían.
Composición con algunos de los nuevos geoglifos hallados en Nazca. / Instituto Universitario Yamagata de Nazca.
Composición con algunos de los nuevos geoglifos hallados en Nazca. / Instituto Universitario Yamagata de Nazca.

En una campaña arqueológica sin precedentes, un equipo de la Universidad de Yamagata, liderado por el científico japonés Masato Sakai, ha identificado 303 nuevos geoglifos en el desierto de Nazca, Perú. Este descubrimiento ha sido posible gracias a la implementación de un sistema de inteligencia artificial (IA), desarrollado por IBM, que ha acelerado el proceso de análisis de imágenes satelitales de alta resolución. El hallazgo, publicado en la revista científica PNAS, eleva el número total de geoglifos descubiertos en Nazca a 733, sumando 50 formas creadas con grandes líneas y 683 figuras de tipo relieve.

Nazca, un vasto desierto de 500 kilómetros cuadrados con condiciones climáticas extremas, es famoso por sus enigmáticas figuras dibujadas en el suelo, que han intrigado a científicos y viajeros desde su descubrimiento en la década de 1930. Las líneas y geoglifos, formados por la disposición de guijarros y cantos rodados, han perdurado gracias a la falta de lluvias y la estabilidad del terreno. Sin embargo, hasta ahora, las investigaciones habían sido limitadas por la dificultad de detectar las formas más pequeñas, conocidas como geoglifos de relieve.

El uso de la IA ha permitido analizar miles de imágenes con una resolución de hasta centímetros por píxel, un trabajo que hubiera tomado décadas si se realizara manualmente. Según Sakai, el sistema logró identificar 1.309 posibles candidatos a nuevos geoglifos, de los cuales 303 fueron confirmados tras una expedición sobre el terreno. Todos ellos pertenecen al grupo de geoglifos de relieve, muchos de los cuales habían pasado desapercibidos debido a la erosión y el paso del tiempo.

El análisis de los nuevos geoglifos ha permitido a los investigadores proponer una clasificación en dos grandes grupos. Los primeros, de tipo lineal y de mayor tamaño, suelen representar motivos de la naturaleza, como animales salvajes o plantas. Por otro lado, los geoglifos de relieve, más pequeños y numerosos, están dominados por representaciones de humanos y animales domesticados, además de cabezas decapitadas, que sugieren escenas de sacrificios humanos.

Un posible valor simbólico

Uno de los aspectos más reveladores del estudio es la conexión espacial de los geoglifos con los senderos que atraviesan el desierto. Mientras que las grandes figuras lineales parecen estar relacionadas con rutas ceremoniales hacia el centro espiritual de Cahuachi, las figuras de relieve se encuentran a lo largo de caminos transitados por la gente de la época, lo que sugiere que fueron diseñadas para ser vistas por los caminantes.

Aunque las nuevas hipótesis destacan el posible valor simbólico y ritual de los geoglifos, los autores del estudio no descartan otras teorías propuestas anteriormente, como su uso como calendarios astronómicos o sistemas de captación de agua. Lo que está claro es que la inteligencia artificial ha marcado un hito en la investigación arqueológica, permitiendo desentrañar con mayor rapidez los secretos que aún guarda el desierto de Nazca.

Con el descubrimiento de cientos de nuevas figuras, los arqueólogos están convencidos de que apenas se ha arañado la superficie de lo que podría ser un vasto y complejo legado cultural, cuyas motivaciones y significados podrían seguir sorprendiendo al mundo durante muchos años más. @mundiario

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