Los gusanos de cerdas reaparecen en las costas de Canarias e invaden Texas

Comúnmente conocidos como gusanos de fuego, son criaturas marinas que habitan en diversas regiones del mundo, incluidas las costas del Golfo de México, las Islas Canarias y Australia.
Gusano de cerdas en las playas de Texas. / Harte Research Institute
Gusano de cerdas en las playas de Texas. / Harte Research Institute

Por parte de Canarias no hay mucho que temer, los servicios de emergencia, han alertado que, pese a la impresión que pueden dar, y con respecto a sus decenas de avistamientos, la especie no supone una amenaza para las personas. Estos gusanos marinos habitan en el ecosistema de las islas desde hace mucho tiempo, y prefieren el fondo rocoso repleto de algas donde se sienten más a gusto.

Para Texas, la cosa se pone más interesante. Investigadores del Harte Research Institute for Gulf of Mexico Studies han confirmado la aparición de gusanos marinos venenosos en las costas de Texas. Estos animales, conocidos por su capacidad para infligir dolor severo al contacto, han encendido alarmas entre científicos y autoridades estadounidenses.

Los gusanos de cerdas, específicamente la especie Amphinome rostrata, comúnmente conocidos como gusanos de fuego, son criaturas marinas que habitan en diversas regiones del mundo, incluidas las costas del Golfo de México. Estos gusanos pueden tener 20 centímetros de largo y están cubiertos por cerdas huecas que contienen un veneno capaz de causar un intenso dolor en los humanos.

Recientemente, estos gusanos venenosos han sido avistados en las playas de Texas, una región que no había experimentado su presencia desde hace algunos años, según el Harte Research Institute de la Universidad Texas A&M-Corpus Christi. Jace Tunnell, director de compromiso comunitario del instituto, destacó que no se habían visto gusanos de fuego en las costas texanas en tres o cuatro años, lo que ha generado preocupación entre los residentes y turistas por su reaparición masiva.

La razón para preocuparse: el veneno de los gusanos de fuego causa una sensación de ardor en la piel, similar a una quemadura intensa. Las cerdas de estos gusanos pueden incrustarse fácilmente en la piel humana, liberando toxinas que, además del dolor, pueden provocar mareos en quienes entran en contacto con ellas. Tunnell explicó que, aunque nunca ha experimentado la picadura personalmente, el dolor reportado por las víctimas es severo y duradero.

En caso de ser picado por un gusano de fuego, los expertos recomiendan actuar rápidamente para minimizar el daño. La primera medida es cubrir el área afectada con cinta adhesiva y luego retirarla para extraer las cerdas incrustadas en la piel. Posteriormente, se debe lavar la zona con vinagre blanco y agua tibia, similar al tratamiento para una picadura de medusa. Sin embargo, Tunnell advierte que el dolor puede persistir a pesar de estos cuidados. “Va a ser doloroso de todos modos.”

Los gusanos de cerdas tienen una notable capacidad de supervivencia, ya que pueden reproducirse tanto sexual como asexualmente. Esto significa que si se corta un gusano por la mitad, puede regenerarse y continuar su ciclo de vida, que varía entre dos años y medio a nueve años. Sus principales depredadores incluyen peces y cangrejos, pero su veneno y cerdas los convierten en una amenaza considerable, y para los humanos significa: dolor.

El Harte Research Institute ha utilizado las redes sociales para alertar al público sobre la presencia de estos peligrosos animales. En una publicación de Facebook del 14 de abril, el instituto advirtió con un tono alarmante: “¡Advertencia! ¡Tus peores pesadillas están llegando ahora en forma de gusanos de fuego!”. Esta advertencia se ha difundido ampliamente, y planea seguir haciéndolo para incentivar la conciencia sobre el peligro que representan estos gusanos para los bañistas en las costas texanas. @mundiario

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