Un estudio de ADN antiguo desmonta el odio étnico y la “pureza racial” de los Balcanes
Un reciente estudio publicado en la revista Cell arroja nueva luz sobre la historia genética de los Balcanes, desafiando mitos arraigados y proporcionando una visión más precisa de las poblaciones pasadas y actuales en la región. El análisis de ADN de 136 individuos de 20 yacimientos, abarcando distintas etapas históricas, reveló datos sorprendentes sobre la composición genética de los habitantes de la región.
La investigación se dividió en tres fases: el periodo de expansión imperial (1-250 d.C.), el imperio tardío (250-550 d.C.) y los siglos posteriores al colapso de Roma (550-1000). Contrario a las expectativas, en la primera etapa, no se encontró ascendencia italiana en el imperio, sugiriendo que la población estaba compuesta mayoritariamente por personas de la región que hoy es Turquía, el norte de Europa y la estepa al norte del Mar Negro.
Un caso destacado es la ciudad de Viminacium, en la actual Serbia, donde se descubrió la mezcla de germánicos y personas de las estepas, algunos con cráneos deformados por la práctica huno de diferenciar a las élites. El periodo posterior a la llegada de los eslavos, en el siglo VI, mostró una mezcla con las poblaciones mediterráneas, desafiando nociones preexistentes sobre la homogeneidad étnica.
El análisis genético, aunque confirma la influencia eslava, revela una mezcla del 50 % con poblaciones mediterráneas, lo cual desafía ciertos relatos históricos. Este hallazgo tiene implicaciones políticas, ya que las interpretaciones de la identidad étnica a menudo influyen en la política regional.
Este estudio destaca la importancia de la genética antigua como herramienta para comprender y cuestionar mitos históricos arraigados. El conocimiento preciso de la composición genética de poblaciones pasadas contribuye a una narrativa más precisa de la historia, evitando interpretaciones sesgadas con motivaciones políticas. @mundiario


