El ADN revela la dura y corta vida de las familias euroasiáticas de hace 3.800 años
El análisis genético de una familia hallada en el sur de los montes Urales refuerza la hipótesis de que las sociedades prehistóricas eran monógamas y que las mujeres migraban.
En un emocionante descubrimiento, antropólogos alemanes y rusos han secuenciado el genoma de una familia de pastores compuesta por seis hermanos, siete mujeres, hijos y nietos, enterrada en un kurgán en un yacimiento llamado Nepluyevsky, en la actual Rusia, en el sur de los montes Urales, la larga cordillera montañosa que marca la frontera natural entre Asia y Europa. El análisis de ADN de los restos ha revelado patrones sorprendentes de emparejamiento y movilidad social en esta sociedad antigua del Neolítico.
Este estudio se suma a la creciente evidencia que sugiere que, en muchas sociedades prehistóricas las mujeres se mudaban a otras familias después de casarse, un fenómeno conocido como patrilocalidad. En este caso, los investigadores descubrieron que las mujeres adultas enterradas en el kurgán provenían de diferentes regiones, incluso de Asia central, a miles de kilómetros de distancia.
El estudio también revela un aspecto sombrío de la vida en esa época: una alta tasa de mortalidad infantil, con el 39 % de los enterrados siendo niños menores de cinco años y el 57 % muriendo antes de los 15 años. Además, la esperanza de vida promedio era de 28 años para las mujeres y 36 años para los hombres.
Un detalle intrigante es la ausencia de chicas jóvenes entre los 5 y los 20 años en el enterramiento. Los expertos no tienen una explicación definitiva para este fenómeno, aunque plantean posibilidades como prácticas de entierro diferenciadas para niños y niñas o la posibilidad de matrimonios concertados a una edad temprana.
El estudio arroja luz sobre las dinámicas familiares y sociales de esta antigua comunidad de pastores en la región de los Urales, y demuestra cómo la genética puede ayudar a reconstruir la historia de poblaciones antiguas y comprender sus prácticas culturales y estructuras sociales. Sin embargo, el misterio sobre la historia completa de esta familia y su entierro conjunto sigue sin resolverse, dejando a los investigadores con preguntas sobre lo que podría haber sucedido para que todos fueran enterrados en un corto período de tiempo.
Este emocionante descubrimiento resalta la importancia de la genética en la arqueología y ofrece una visión fascinante de las vidas y costumbres de personas que vivieron hace miles de años en una región clave en la intersección de dos continentes. @mundiario


