La dieta del lobo en Madrid involucra al jabalí y al corzo en su menú
Desde su reaparición en la Comunidad de Madrid en 2013, el lobo ibérico ha sido objeto de estudio por parte de expertos y autoridades, especialmente en relación con su dieta y su impacto en la región. Un reciente estudio realizado por la doctora Isabel Barja, profesora titular de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con el centro de investigación del Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama, arroja luz sobre los hábitos alimenticios de este emblemático depredador.
El estudio revela que el lobo ibérico muestra una preferencia marcada por las presas silvestres, con el jabalí y el corzo como las principales opciones en su menú. De acuerdo con el análisis de 671 muestras de heces recogidas entre 2017 y 2021, se concluye que alrededor del 82% de la dieta del lobo está compuesta por ungulados silvestres, mientras que apenas un 18% corresponde a animales domésticos.
A pesar de los ataques ocasionales al ganado, los científicos destacan que el consumo de presas domésticas es residual en comparación con los animales silvestres. Este hallazgo respalda la importancia de mantener la diversidad y abundancia de las poblaciones de ungulados en el hábitat del lobo, lo que contribuye a reducir los conflictos entre la conservación de la especie y los intereses ganaderos.
El estudio, llevado a cabo en una extensión de más de 100.000 hectáreas en la Sierra del Guadarrama y zonas aledañas, también revela cambios en las preferencias alimenticias del lobo a lo largo del tiempo. Si bien el corzo fue la presa más consumida en los primeros años de estudio, el jabalí ha ganado protagonismo en los últimos años debido a la disminución de la población de corzos y a la mayor disponibilidad de crías de jabalí.
Además de las presas tradicionales, el estudio señala que el lobo también ha incorporado en su dieta la carroña de caballos de forma esporádica, un fenómeno que podría estar relacionado con factores como la escasez de alimento debido a la guerra en Ucrania y la consecuente subida de precios del pienso.
A pesar de la presencia del lobo en la región, los ataques al ganado han disminuido significativamente en los últimos años gracias a las medidas de prevención y compensación implementadas por el Gobierno regional. Sin embargo, se continúa trabajando en estrategias para mejorar la coexistencia entre los ganaderos y las poblaciones de lobos, con una inversión prevista de 200.000 euros en ayudas directas para 2024.
Este estudio no solo ofrece información valiosa sobre la ecología y el comportamiento del lobo en Madrid, sino que también destaca la importancia de mantener un equilibrio entre la conservación de la especie y la protección de los intereses ganaderos en la región. @mundiario



