Detectan la ‘bola de fuego’ de una explosión estelar

Recreación artística de la bola de fuego de una enana blanca. / SINC
Recreación artística de la bola de fuego de una enana blanca. / SINC

Las estrellas muertas pueden regresar a la vida, con un fuerte estallido termonuclear que se esfuma en cuestión de horas, que llena el espacio con un nuevo astro.

Detectan la ‘bola de fuego’ de una explosión estelar

Las estrellas pueden morir, esto ocurre cuando agotan la totalidad de la energía que poseen, encogiéndose y convirtiéndose en un tipo de estrella que se conoce como enana blanca. Pero estos astros, inertes y con una superficie extremadamente inestable que sigue produciendo radiación, pueden regresar a la vida gracias a un fuerte estallido.

Esta fuerte explosión cargada de energía se manifiesta como una ‘bola de fuego’, que emana remanentes de energía rastreables, pero que aún no había sido observada, hasta ahora. Un equipo de investigación dirigido por la Universidad de Erlangen-Núremberg, en Alemania, ha logrado detectar por primera vez con el observatorio de rayos x eRosita esta fase de la explosión.

Cuando los científicos se refieren a una bola de fuego, están refiriéndose, en efecto, a la inmensa onda expansiva, la cual ocurre en la primera fase de las novas, las grandes explosiones termonucleares de proporciones descontroladas, que se producen por la interacción de varios elementos químicos con el hidrógeno presente en la inestable superficie del cuerpo celeste. Los estallidos son aparentemente imprevisibles, y cuando detonan liberan una onda luminosa que parece formar una nueva estrella en el espacio.

¿Cómo ocurren?

Las novas ocurren cuando una estrella similar a nuestro Sol, acumula bastante de su material y lo canaliza hacia una enana blanca. Las condiciones extremas de ese ecosistema celeste hacen que todos los elementos interactúen entre sí, principalmente el hidrógeno. Todo esto resulta en una potente explosión que es disparada hacia el cosmos, eyectando material por el Universo de forma que pueda ser visible desde, por ejemplo, la Tierra.

Las primeras fases de las novas han sido definidas a detalle gracias a la teoría, pero nunca se había logrado avistarles. “Las altas temperaturas de la explosión termonuclear causarían una intensa y breve emisión de rayos X. Es lo que se conoce como 'bola de fuego' inicial”, explica una de las autoras, Glòria Sala, profesora de la de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) e investigadora del Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC).

Pero los astrónomos aseguran que, a lo mucho, la bola de fuego de la explosión puede durar unas pocas horas en el cielo, no lo suficiente como para ser avistada sin que se fije la mirada en una sola estrella; lo más complicado resulta ser que las novas son imprevisibles, por lo que no se sabe a ciencia cierta qué enana blanca podría entrar en este estado.

La nova pudo apreciarse en la Tierra

La detección de los astros que emanan rayos x se realiza, frecuentemente, con satélites especializados y enfocados principalmente en el punto donde proviene la fuente. Pero en este caso, el telescopio alemán eRosita, cuya función es lograr mapeos generales del espacio en rayos x, fue quien descubrió por sorpresa a la bola de fuego, a bordo de la misión ruso-alemana Spectrum-X-Gamma, lanzada en 2019.

Los mapeos son realizados cada seis meses, y apenas en el segundo desde su puesta en marcha, hecho en julio de 2020, el observatorio identificó una nueva fuente de esa energía que duró durante unas ocho horas. Una semana después, en la Tierra pudo detectarse el brillo visible de la Nova Reticuli 2020 (YZ Ret), ubicada a unos tres años luz de la Tierra (30 billones de kilómetros).

El intenso rayo de luz captado por el telescopio alemán, conseguido una semana antes de que se viera la explosión desde la Tierra, corresponde precisamente con la etapa de la bola de fuego que describen los científicos, de acuerdo con el estudio publicado en la revista Nature.

Detectan la ‘bola de fuego’ de una explosión estelar
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