El cambio climático hace que una dana como la de Valencia sea el doble de probable

Las recientes lluvias torrenciales en Valencia, que han causado más de 150 muertes, evidencian el papel del calentamiento global en la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos.
Estragos de la dana en Valencia. / RR SS.
Estragos de la dana en Valencia. / RR SS.

La devastadora dana (Depresión Aislada en Niveles Altos) que ha azotado Valencia, dejando un trágico saldo de más de 150 víctimas mortales, no es solo una catástrofe natural más, sino un claro indicio de cómo el cambio climático está alterando la dinámica meteorológica en España y en el mundo. Según un análisis preliminar de la organización World Weather Attribution (WWA), las lluvias de este fenómeno han sido un 12% más intensas y tienen el doble de probabilidad de ocurrir en un clima afectado por el calentamiento global, comparado con un escenario sin este fenómeno.

Las observaciones históricas indican que la frecuencia y la intensidad de las precipitaciones en esta región están aumentando, un fenómeno que los científicos vinculan directamente a las emisiones de combustibles fósiles y al consiguiente calentamiento global. A medida que la temperatura del planeta se eleva, también lo hace la capacidad de la atmósfera para retener humedad, lo que resulta en aguaceros más fuertes. Con un incremento de 1,3 ºC en la temperatura global, la atmósfera puede contener alrededor de un 9% más de humedad, lo que exacerba la gravedad de las tormentas.

Episodios de lluvias intensas

El análisis de Climate Central complementa estas observaciones, apuntando que las temperaturas elevadas del océano Atlántico han intensificado la tormenta, con un incremento en la probabilidad de que tales condiciones se produzcan debido al cambio climático, estimado entre 50 y 300 veces más probable.

Estos hallazgos son coherentes con estudios anteriores sobre fenómenos similares en Europa, como las tormentas Daniel y Boris, que también destacaron la influencia del cambio climático en las precipitaciones extremas.

Con estos datos en la mano, los expertos de WWA advierten que episodios de lluvias intensas y extremas como el de Valencia podrían volverse más frecuentes e intensos en el futuro. Este panorama sombrío plantea un urgente llamado a la acción, resaltando la necesidad de abordar la crisis climática de manera efectiva para mitigar sus efectos devastadores en las comunidades vulnerables. @mundiario

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