Un avión espía revela cómo las tormentas producen nubes radioactivas y antimateria

En dos estudios publicados este miércoles en Nature, referente de la mejor ciencia mundial, los científicos comparan el fenómeno con una olla de agua hirviendo.
Tormenta eléctrica. / RR SS.
Tormenta eléctrica. / RR SS.

En 1960, la Unión Soviética derribó un avión espía U2 estadounidense, protagonizando uno de los episodios más tensos de la Guerra Fría. Más de seis décadas después, la NASA ha reconvertido uno de estos aviones, ahora bajo el nombre ER-2, para realizar estudios científicos. En julio de 2023, el avión voló sobre las tormentas tropicales del Caribe y América Central, permitiendo a los científicos observar fenómenos atmosféricos hasta ahora inexplorados, entre ellos la radiación gamma emitida por las tormentas.

El experimento, en el que la aeronave voló a 20 kilómetros de altitud y pasó a apenas dos kilómetros y medio de las nubes cargadas de electricidad, ha revelado que las tormentas no solo generan rayos visibles, sino también rayos gamma. Este tipo de radiación, también presente en explosiones nucleares, se había detectado anteriormente, pero nunca con la magnitud observada en estos vuelos. Según los resultados publicados en la revista Nature, estos rayos gamma se extienden por áreas de hasta 9.000 kilómetros cuadrados y se producen durante horas.

Steve Cummer, ingeniero eléctrico de la Universidad Duke y coautor del estudio, explicó que las tormentas actúan como aceleradores de partículas, un fenómeno que aún no se comprende del todo. Los científicos han identificado un nuevo tipo de rayo gamma, denominado "destello de rayos gamma titilante" (TGF), que parece ser el eslabón perdido entre otros dos tipos de rayos gamma ya conocidos. Este hallazgo sugiere que los rayos gamma podrían desempeñar un papel crucial en la formación de los rayos visibles, resolviendo uno de los mayores enigmas de la física atmosférica.

Partículas de antimateria

Martino Marisaldi, físico de la Universidad de Bergen, destacó la importancia de entender cómo se generan los rayos. "Cada segundo, en algún lugar del mundo, se producen 45 rayos", señaló, "y es esencial comprender cómo se desencadenan". Según los investigadores, las tormentas son capaces de generar positrones, partículas de antimateria que se producen junto con los electrones en el proceso de descarga eléctrica.

A pesar de los descubrimientos, los científicos aseguran que los rayos gamma producidos por las tormentas no representan un peligro para las personas. Lo más peligroso de volar cerca de una tormenta sigue siendo las fuertes turbulencias que podrían desestabilizar una aeronave. Sin embargo, estos estudios están abriendo un nuevo campo de investigación en la física de la atmósfera, con el potencial de cambiar radicalmente nuestra comprensión de las tormentas y los rayos. @mundiario

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