Los astronautas de la Starliner podrían permanecer en el espacio hasta 2025
La NASA anunció que está evaluando opciones para el regreso a la Tierra de los astronautas Barry ‘Butch’ Wilmore y Sunita ‘Suni’ Williams, quienes permanecen a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) como parte de la primera misión tripulada de la nave Starliner de Boeing. Los astronautas han superado ampliamente el tiempo previsto en el espacio debido a problemas técnicos con la nave, y la NASA ahora contempla la posibilidad de traerlos de vuelta en una cápsula Dragon de SpaceX o incluso en una nave rusa Soyuz.
Wilmore y Williams han pasado 63 días en la ISS, casi siete semanas más de lo planeado, debido a fallos técnicos en la Starliner. El regreso de los astronautas, originalmente programado para el 14 de junio, se ha retrasado indefinidamente mientras ingenieros de la NASA y Boeing continúan investigando los problemas en los propulsores de la nave, así como fugas de helio que han afectado su desempeño.
Durante una teleconferencia, Steve Stich, gerente del Programa de Tripulación Comercial de la NASA, indicó que la agencia aún no ha decidido cómo ni cuándo regresarán los astronautas. Sin embargo, señaló que una de las opciones consideradas es que Wilmore y Williams regresen en una cápsula Dragon de SpaceX en febrero de 2025, coincidiendo con la misión Crew-9. Esta misión, programada para lanzarse el 24 de septiembre de 2024, podría llevar solo dos tripulantes, reservando los dos asientos restantes para los astronautas de la Starliner.
El desafío técnico de la Starliner
La NASA planea tomar una decisión definitiva sobre el uso de la cápsula Dragon a mediados de este mes. Mientras tanto, también se está elaborando un "plan de contingencia" para garantizar un regreso seguro de los astronautas, aunque la opción preferida sigue siendo utilizar la Starliner, según la subdirectora del Programa de la ISS, Dana Weigel. Los ingenieros están realizando pruebas exhaustivas en los propulsores de la Starliner en White Sands, Nuevo México, para identificar y resolver los problemas técnicos antes de autorizar cualquier operación de retorno.
La misión Crew Flight Test de la Starliner, crucial para que Boeing obtenga la certificación de la NASA como proveedor de transporte a la ISS, ha enfrentado desafíos significativos. Los problemas en los propulsores y las fugas de helio han generado incertidumbre sobre la seguridad de la nave, lo que ha llevado a la NASA y Boeing a trabajar intensamente en resolver estos problemas antes de tomar cualquier decisión sobre el regreso de la tripulación.
En respuesta a estos desafíos, la NASA y SpaceX han ajustado el calendario de misiones. El lanzamiento de la misión Crew-9, originalmente previsto para el 18 de agosto, ha sido reprogramado para el 24 de septiembre. Este retraso permitirá más tiempo para finalizar las pruebas necesarias y planificar adecuadamente el regreso de Wilmore y Williams, asegurando que todas las opciones sean evaluadas cuidadosamente para la seguridad de los astronautas.
La situación con la Starliner de Boeing destaca los desafíos técnicos y logísticos que enfrentan las misiones espaciales. La NASA está trabajando diligentemente para garantizar el regreso seguro de sus astronautas, mientras sigue evaluando la viabilidad de la Starliner como una opción confiable para futuras misiones tripuladas. La decisión sobre cómo y cuándo Wilmore y Williams regresarán a la Tierra es crucial no solo para su seguridad, sino también para el futuro del programa de transporte espacial de la NASA. @mundiario