Uganda y la OMS declaran el fin del brote del virus del ébola

La tasa de letalidad de este brote ha sido del 47% pero, gracias a la colaboración de los afectados y las autoridades, se ha logrado detener su propagación incluso antes de lo previsto. 

Un sanitario. / Pixabay
Un sanitario. / Pixabay

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Gobierno de Uganda han declarado este miércoles el final del brote de ébola que azotó al país desde el pasado 20 de septiembre. Una epidemia que provocó 55 muertes y 142 casos.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la agencia sanitaria de la ONU, considera que “Uganda ha demostrado que se puede vencer al ébola cuando todo el sistema trabaja en conjunto y cuando se dispone de todo lo necesario: desde un mecanismo de alerta hasta uno de búsqueda y atención de las personas afectadas y sus contactos, pasando por la plena participación en la respuesta (al brote) de las comunidades afectadas”.

Por su parte, Matshidiso Moeti, director regional para África, indicó que “este ha sido uno de los brotes de ébola más difíciles de los últimos cinco años”, sin embargo, “Uganda mantuvo y afinó continuamente su respuesta”. De hecho, el último paciente fue dado de alta el 30 de noviembre y en los últimos 42 días no se ha producido ningún nuevo contagio.

Un auténtico desafío

Esta epidemia de ébola ha supuesto un auténtico desafío para las autoridades sanitarias, pues se trataba de la cepa sudanesa del virus, para la que no existen vacunas aprobadas. Por ello, la OMS recibió la colaboración de socios desarrolladores de vacunas, investigadores, donantes y autoridades sanitarias ugandesas, para identificar inmunizaciones candidatas para los ensayos. El organismo sanitario anunció este miércoles que se han distribuido “más de 5000 dosis” de esta vacuna de prueba.

El ébola es un virus que se transmite a las personas a través de animales salvajes y puede contagiarse por contacto directo con la sangre u otros fluidos corporales de personas infectadas. Dentro de sus síntomas están la fiebre y los vómitos, acompañados de hemorragias internas y externas. Sin embargo, en Uganda se detectó el virus sudanés, una de las seis cepas de la enfermedad para las que no existen terapias ni vacunas aprobadas.

No obstante, la OMS considera que Uganda salió de este panorama oscuro debido a su larga experiencia en la respuesta a epidemias y a “reforzar rápidamente las áreas críticas”. @mundiario

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