Trastorno afectivo bipolar: cambios de humor y alto riesgo de suicidio
Todos tenemos un cierto cambio de humor dependiendo de las condiciones. Esto sucede porque estamos interactuando con personas y circunstancias, lo que nos puede causar alegría, tristeza, enojo y esto es normal. El problema surge cuando estos sentimientos y emociones son exagerados y descontextualizados entre los factores desencadenantes de la emoción y las reacciones de la persona ante ellos. Cuando estas emociones van más allá del punto de equilibrio o son muy caricaturescas, es momento de observar cómo va tu salud mental.
Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición (DSM-5), publicada por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, el Trastorno Afectivo Bipolar (TAB) se caracteriza por una alternancia del estado de ánimo dividida en una fase maníaca o hipomaníaca y una fase de Depresión, intercaladas con un periodo de remisión de los síntomas. Los ataques varían en intensidad, duración y frecuencia.
Los episodios maníacos duran entre dos semanas y 4-5 meses, mientras que los episodios depresivos duran un promedio de 6 meses y en casos raros, más de 1 año. “Después del primer episodio, existe un riesgo de que aproximadamente el 90% del paciente tenga otro episodio en algún momento de la vida y entre aquellos pacientes que tienen un episodio depresivo, hay una probabilidad de 5 a 15% que son efectivamente bipolares”, destaca el Ministerio de Salud.
Trastorno Afectivo Bipolar
Comprendamos un poco más sobre la gravedad del Trastorno Afectivo Bipolar y la importancia de un correcto diagnóstico y tratamiento.
El Trastorno Afectivo Bipolar (TAB) se manifiesta en un grupo de edad entre los 14 y los 20 años, pero el diagnóstico correcto suele ocurrir alrededor de los 13 a los 17 años después de muchas peregrinaciones por parte de los médicos, confundiéndose principalmente con trastornos de ansiedad, Esquizofrenia, Trastorno de Pánico y Depresión.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “el Trastorno Afectivo Bipolar afecta actualmente a unos 140 millones de personas en todo el mundo y se considera una de las principales causas de discapacidad”, constituyendo aproximadamente el 4% de la población mundial adulta. Estos datos son alarmantes.
¿Cómo reconocer el Trastorno Afectivo Bipolar?
Los tipos de Bipolaridad son: Tipo 1, Tipo 2, Trastorno Bipolar No Especificado y Trastorno Ciclotímico o Ciclotimia.
Tipo 1:
Hay episodios maníacos y depresivos. El período de manía debe durar un mínimo de 7 días, el estado de ánimo deprimido puede durar desde dos semanas hasta 3-6 meses. La impulsividad y la intensidad son el sello central del Tipo 1 y afectan todas las áreas de la vida de la persona. En este tipo, existe una alta incidencia de comorbilidades psiquiátricas, desde el alcoholismo hasta todo tipo de compulsiones, traduciéndose en muchas pérdidas y sus consecuencias negativas, requiriendo hospitalización en algunos casos.
Tipo 2:
Hay episodios de humor depresivo e hipomanía, con síntomas maníacos más leves.
Trastorno bipolar no especificado: si el paciente no cumple los criterios para el trastorno bipolar tipo 1 y tipo 2, el diagnóstico no está especificado.
Trastorno Ciclotímico o Ciclotimia: Hay episodios de hipomanía, siendo una forma más leve de Trastorno Bipolar.
Síntomas:
Síntomas de la fase maníaca:
Impulsividad, euforia, estado de ánimo elevado, atracones, compras compulsivas, sentimiento de grandiosidad, desinhibición, habla locuaz, verbosidad, sensibilidad a “la flor de la piel”, hiperactividad, irritabilidad, nerviosismo, implicación en situaciones de riesgo, como sexo compulsivo y sin las debidas precauciones, involucramiento con alcohol y otras drogas, necesidad de dormir menos de lo habitual (se siente descansado con menos de 5 horas de sueño), ideación y ejecución de proyectos simultáneos, pensamientos acelerados con superposición de ideas que en los casos más acentuados pueden conducir a confusión mental, distracción y agitación psicomotora.
Síntomas de la fase depresiva:
Episodios de baja energía y fatiga, apatía, sentimientos de desesperanza y vacío existencial, tristeza, cambios en el apetito y el sueño, problemas cognitivos como falta de memoria y concentración, pensamientos de muerte e ideación suicida.
También existen los llamados episodios de características mixtas, donde se mezclan la irritabilidad, el nerviosismo y la impulsividad con sentimientos de desesperanza, apatía y pensamientos de muerte. En el episodio mixto, hay una alta tasa de suicidio.
¿Cuáles son las causas del Trastorno Afectivo Bipolar?
Las causas aún no se conocen del todo, pero sabemos que intervienen factores genéticos, cambios estructurales en áreas cerebrales encargadas de la regulación del estado de ánimo, alteración de neurotransmisores, desregulación hormonal y factores ambientales generadores de estrés.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la evidencia clínica y el diagnóstico diferencial para descartar otras enfermedades y trastornos.
Otro punto relevante son los antecedentes familiares del paciente, que se evalúan profundamente en la anamnesis.
Desafortunadamente, muchos casos de Trastorno Afectivo Bipolar son mal diagnosticados, requiriendo la experiencia del psicólogo o psiquiatra y una atención muy precisa. Esto se debe a que los pacientes con TAB suelen acudir a profesionales cualificados en fase depresiva, siendo diagnosticados de depresión y recibiendo un tratamiento inadecuado.
Los antidepresivos empeoran la condición bipolar, causando mucho sufrimiento al paciente. El tratamiento farmacológico correcto del Trastorno Afectivo Bipolar son los estabilizadores del ánimo, que pueden, en algunos casos concretos, asociarse a los antidepresivos, pero nunca únicamente a estos últimos.
Tratamiento
El Trastorno Afectivo Bipolar (TAB) se caracteriza por su complejidad, gravedad, cronicidad y multideterminación.
Por esta razón, el tratamiento consiste en psicoterapia, estabilizadores del estado de ánimo, antipsicóticos activos, psicoeducación, cambios en el estilo de vida y reconocimiento de estresores psicosociales. Los principales cambios ambientales son: respetar el horario de sueño para que sea reparador, no ingerir sustancias psicoactivas como café, polvo de guaraná y alcohol, así como no consumir drogas adelgazantes como las anfetaminas.
El Trastorno Afectivo Bipolar es una enfermedad cíclica, crónica, sin cura aún, sólo control.
Sin embargo, los tratamientos son bastante efectivos. Por ello, el paciente necesita tener un compromiso de por vida con el tratamiento, incluso con la remisión de los síntomas y la consecuente mejora de la calidad de vida. Por lo tanto, el tratamiento de mantenimiento está destinado a prevenir una recaída.
La psicoterapia ha demostrado ser de fundamental importancia, siendo la Terapia Cognitivo-Conductual muy eficaz en el Trastorno Afectivo Bipolar, así como en otros trastornos psiquiátricos.
Trastorno Afectivo Bipolar y alto riesgo de suicidio:
El suicidio es un problema de salud pública. Cada 40 segundos una persona se quita la vida en el mundo.
Según la Asociación Brasileña de Trastorno Bipolar (ABTB), del 30% al 50% de los pacientes brasileños diagnosticados con Trastorno Bipolar intentan suicidarse y el 20% incluso se quita la vida, siendo los casos mixtos los más graves debido a la mayor incidencia de crisis. El caso es tan grave que el riesgo de suicidio es 28 veces mayor que el de la población general.
Implicaciones negativas en la vida personal, social y laboral de quienes padecen Trastorno Bipolar:
Desafortunadamente, aquellos que sufren de TAB tienen más probabilidades de experimentar muchas pérdidas en sus vidas.
Las implicaciones negativas afectan su vida personal, social y laboral. En otras palabras, debido a los cambios de humor, la irritabilidad y la impulsividad, pueden ocurrir despidos, matrimonios que se desmoronan, amistades que terminan.
Muchas personas no pueden soportar tantas pérdidas y deciden quitarse la vida. Por ello, es necesario un tratamiento médico y psicoterapéutico urgente y eficaz para que estas pérdidas no se produzcan y, si se producen, para que las personas puedan gestionarlas de la mejor manera posible y reconstruir su mundo de forma más funcional y con calidad de vida. @mundiario


