Renee Good: el vídeo del agente del ICE que la mató en Minneapolis agrava la crisis en EE UU
La publicación del vídeo grabado por el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que mató a tiros a Renee Good, una mujer de 37 años, ha reavivado la tensión social y política en Estados Unidos y ha situado de nuevo a Minneapolis en el epicentro del debate sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales. Las imágenes, difundidas este viernes y confirmadas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), muestran los instantes previos al tiroteo ocurrido el pasado miércoles durante una intervención de inmigración.
En la grabación, realizada por el propio agente, identificado como Jonathan Ross, se observa cómo rodea en silencio la camioneta de Good, que obstaculizaba el tráfico, mientras graba con su teléfono móvil. La víctima intenta rebajar la tensión y asegura que no está enfadada, pero el agente no responde. Minutos después, cuando otros dos oficiales se suman a la escena y exigen que Good salga del vehículo, el coche da marcha atrás y gira, alejándose del agente. El vídeo pierde estabilidad y apunta al cielo en el momento en que se escuchan tres disparos. Segundos después, la camioneta aparece alejándose hasta estrellarse.
El Gobierno estadounidense sostiene que el agente actuó en defensa propia, al considerar que su vida estaba en peligro, una tesis que ha sido respaldada públicamente por la Casa Blanca y por el vicepresidente J. D. Vance tras la difusión del vídeo en redes sociales oficiales. Sin embargo, la publicación de las imágenes ha intensificado las críticas y las protestas, especialmente en Minneapolis, donde la presencia de más de 2.000 agentes federales en el marco de una amplia operación migratoria ha elevado la tensión en las calles.
Movilizaciones en EE UU
Las movilizaciones se suceden desde hace varios días en la ciudad y se han extendido a otras urbes del país. En Minneapolis, agentes federales emplearon gases lacrimógenos y balas de pimienta para dispersar concentraciones frente a oficinas del ICE, mientras cientos de manifestantes bloquearon calles cercanas al lugar del tiroteo. Good, ciudadana estadounidense, madre de tres e identificada por su entorno como poeta, se ha convertido en un símbolo de rechazo a la estrategia migratoria del presidente Donald Trump.
Ante el aumento de las protestas, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, activó a la Guardia Nacional de forma preventiva para garantizar la seguridad y permitir manifestaciones pacíficas. Al mismo tiempo, autoridades locales y estatales han reclamado al Gobierno federal que les permita participar en la investigación del suceso, un punto de fricción que evidencia la desconfianza entre administraciones. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, ha insistido en la necesidad de acceso a las pruebas y de una investigación transparente para esclarecer los hechos.
El contexto añade más presión al Ejecutivo de Trump. Menos de 24 horas después del tiroteo en Minneapolis, otro incidente con armas de fuego protagonizado por agentes migratorios se produjo en Portland, bajo un argumento similar de defensa propia durante una parada vehicular. Casos de este tipo se han repetido en más de una decena de ocasiones en el último año, según datos del propio DHS, alimentando la percepción de una escalada en el uso de la fuerza en operativos de inmigración.
Minneapolis y la sombra de George Floyd
El foco sobre Minneapolis tiene además una carga simbólica especial. La ciudad fue el origen, en 2020, de las protestas masivas contra la violencia policial tras la muerte de George Floyd, un precedente que la actual Administración asegura no permitirá que se repita. Desde Washington se ha advertido de que cualquier obstrucción o ataque a agentes federales será perseguido penalmente, en un mensaje que refuerza la línea dura del Gobierno frente a las protestas.
Mientras tanto, la difusión del vídeo lejos de cerrar el debate ha abierto una nueva fase de confrontación social e institucional. Para muchos sectores, las imágenes no disipan las dudas sobre la proporcionalidad de la actuación policial, sino que refuerzan la exigencia de controles externos y de una investigación independiente. En un país ya polarizado, el caso de Renee Good amenaza con convertirse en un nuevo punto de inflexión en la discusión sobre inmigración, seguridad y derechos civiles. @mundiario

