Dos policías de Estepona acusados de violar a una joven evaden la cárcel con un trato
La Audiencia Provincial de Málaga, que les sentenció a dos años de prisión tras un acuerdo con la Fiscalía, ha suspendido la condena librándoles de estar tras las rejas.
La Audiencia Provincial de Málaga ha suspendido la condena de dos años de prisión contra dos policías que abusaron sexualmente de una joven de 18 años, el verano de 2018 en Estepona, Málaga, aprovechándose de que estaba en condición de embriaguez y de su autoridad como funcionarios, gracias a un acuerdo de todas las partes involucradas en la causa que evita que los imputados fueran a prisión.
La Fiscalía pidió inicialmente 30 años de prisión mientras que la acusación particular de la víctima exigió unos 33 años para Juan Carlos G. y Vicente Julián P, ambos uniformados que abusaron sexualmente de una joven en su casa, después de haber dado el alta al vehículo con el que se trasladaba con dos amigos tras una celebración por el fin del Bachillerato.
Los agentes fueron detenidos en 2018, ingresados provisionalmente en la cárcel malagueña de Alhaurín de la Torre y salieron tras pagar la fianza. En ese momento el Ayuntamiento de Estepona les suspendió el sueldo y el empleo, una medida que sigue vigente. En abril las defensas, la acusación particular y Fiscalía presentaron un documento donde acordaron no someter el caso a la fase de juicio a cambio de dos años de cárcel, una inhabilitación para ser policías dos años tiempo, la prohibición de acercarse a más de 500 metros de la víctima, libertad vigilada por cinco años y una indemnización para de 80.000 euros para la joven.
Ni el Ministerio Público ni los representantes de la víctima se opusieron entonces a que los condenados pudieran obtener beneficios de suspensión de la condena. Los miembros de la sección octava de la Audiencia Provincial de Málaga acordaron suspender las condenas “condicionado a que no vuelvan a cometer delito en un plazo de tres años y a que ambos se sometan a un programa de educación sexual”.
¿Cómo ocurrió el abuso sexual de Estepona?
La sentencia relata que los hechos sucedieron en la madrugada del 10 de junio de 2018. La víctima había llegado en su coche con una amiga y un amigo hasta la Costa del Sol, para veranear un rato y celebrar que habían terminado el bachillerato en Madrid, donde residen. Estaban alojados en la residencia de verano de los padres de la víctima en Estepona, y salieron de fiesta el 9 de junio.
Consumieron entre los tres una botella de ron con Coca Cola, en la discoteca, en la que estuvieron hasta alrededor de las seis de la mañana, cuando salieron afectados, especialmente la víctima, que según la sentencia “se encontraba especialmente ebria, se tambaleaba y le costaba hablar con fluidez”. Camino a casa fueron abordados por dos policías que le dieron el alto, les pidieron bajarse del vehículo y les indicaron que no podrían llevárselo. Después pidieron el número de teléfono móvil de la víctima, que no se los dio, pero ambos habían llegado a “manifestarle que tenía dos opciones, ir con ellos o que ellos fueran a su casa”.
Un policía llamó un taxi que llevó a los jóvenes hasta el piso. Los agentes, aún uniformados pese a que terminaban su turno a las 6:30, se personaron unos 23 minutos al apartamento y se lo habían notificado al amigo de la víctima (a quien le sacaron el número del móvil) por WhatsApp, encontrándose con los chicos que los esperaban abajo, en el portal de edificio, temerosos de lo que pudiera ocurrir si no obedecían a los agentes.
La sentencia recoge que la víctima no quería esperar a los hombres. “Son policías y como no hagamos lo que quieren se nos va a caer el pelo”, decía su amigo, quien le pidió quedarse. El mismo documento señala que una vez los agentes llegaron se querían llevar a la víctima al apartamento, a lo que su amiga se negó. Tras ordenarles a todos subir, uno de los oficiales iba “con la idea ya pergeñada de mantener relaciones sexuales con ella y con ánimo libidinoso”.
La joven fue violada “bajo la condición de superioridad” del policía
Una vez arriba los agentes consumieron varias rayas de cocaína y consiguieron tumbar y desnudar a la víctima sobre la encimera, donde uno de ellos “aprovechando la situación de prevalimiento que su diferencia de edad y su condición de policía le otorgaba, sin que mediara expreso consentimiento para ello, empezó a tocarle los pechos, para seguidamente introducir varios dedos en la vagina de la joven empujando el tampax hacia dentro”, según la sentencia.
Tras esto su amiga logra escabullirse y salir a pedir ayuda en un bar cercano. Un sanitario que encontró llama entonces a la Policía Nacional. El primer policía abandona la vivienda, pero el segundo logra su cometido. “En actitud pasiva, sin oponer resistencia, asumiendo que iba a ocurrir otro episodio de abuso sexual y pese a no desear mantener relaciones íntimas, bajo la situación de superioridad que la condición de policía le otorgaba al acusado, fue penetrada vaginalmente por Juan Carlos sin preservativo y sin consentimiento”.
Dos agentes de la Policía Local de Estepona, condenados por abusos sexuales a una joven de 18 años, no ingresarán en prisión porque la Audiencia Provincial considera poco probable que reincidan.
— RTVEAndalucía (@RTVEAndalucia) July 28, 2022
◾️@AytoEstepona los ha expulsado del servicio público.
💻@RTVENoticias
📝@CrisGMar pic.twitter.com/Dycptgscz4
La chica denunció más tarde la agresión, y requirió de tratamiento farmacológico y psicoterapéutico porque desarrolló un síndrome de estrés postraumático a raíz de la violación.
El magistrado discrepante
Todos estos hechos del caso han propiciado que el presidente de la sección octava de la Audiencia Provincial de Málaga, se pronunciara en un voto discrepante de la decisión de suspender la pena contra los dos condenados. Con un rechazo rotundo, el magistrado ha desdeñado contra los argumentos, como que ninguno de los oficiales tenía antecedentes o que solo fueron condenados a dos años en la cárcel.
Para el magistrado los hechos son “muy graves” que revelan “acusada peligrosidad criminal en sus autores”. Mientras sus compañeros de sala no opinan lo mismo, sino que las características específicas del caso les dan a entender que no se repetiría de nuevo, el presidente alega que “no se contiene dato alguno que permita realizar un pronóstico de escasa probabilidad”. @mundiario

