Las Naciones Unidas identifica a 12 nuevos tipos de nubes
La Organización Meteorológica Mundial (WMO) actualiza el atlas de la nubosidad con recientes e interesantes descubrimientos.
El Atlas Internacional de Nubes no había sido actualizado desde 1987 por parte de la WMO, lo que ocasionó que se convirtiera en un libro de culto para los aficionados y los expertos. Pero ahora, una nueva edición será publicada mañana 23 de marzo con nuevos datos sobre las nubes, que son clasificadas por su especie, género y categorías.
Según recoge un artículo de El País, el nuevo atlas no cambiará a los 10 géneros ya conocidos, pero si incluirá unas nuevas especies de nubes, como la nube enrollada y la nube accesoria. La WMO detalla que la primera nube tiene una forma de tubo que se enrollada en el eje horizontal; mientras que la segunda está asociada a tormentas que están en rotación, y que son conocidas como supercélulas.
¿Por qué son importantes las nubes?
Las nubes pueden servir para lograr predecir la disponibilidad de los sistemas hidráulicos y el tiempo que pueda hacer en el día; dos razones que afectan a otros campos como la agricultura.
Por otra parte, la entidad perteneciente a las Naciones Unidas agrega 10 rasgos complementarios de las nubes. El asperitas, es el más esperado y popular de todos por haber formado parte de la campaña mundial de la Cloud Appreciation Society del Reino Unido, que buscó incorporarla desde hace años luego de que muchos miembros de la sociedad observaran, en fotos realizadas por ciudadanos, las particulares formas de las nubes.
Los otros rasgos incluidos son: cavum, que tienen un agujero; cauda, que es una nube con cola; murus y fluctos, que son nubes de muros. De igual forma, introduce nubes que están relacionadas con otros factores naturales, como la flammagenitus, que aparecen cerca de calores muy intensos; la cataractagenitus, observada cerca de las cataratas; homogenitus, que aparecen gracias a las estelas que dejan los aviones; y la silvagenitus, que suele aparecer en lugares muy húmedos.
El nuevo atlas ha tardado en aparecer 30 años, pero los investigadores creen que se encuentra muy completo y será ideal para que las personas puedan interesarse más por las capacidades que tienen las nubes. La WMO recoge un total de 100 tipos distintos de nubes, que están divididas en cuatro familias clasificadas como A, B, C y D.