Italia da un paso hacia la regulación de la actividad comercial de los ‘influencers’
Después de un mes marcado por la polémica en torno a una campaña navideña de Chiara Ferragni, la principal influencer italiana con 30 millones de seguidores, el garante para las comunicaciones en Italia, Agcom, ha decidido tomar cartas en el asunto. El Gobierno tiene previsto aprobar una norma que equiparará a los influencers con los medios de comunicación, estableciendo regulaciones para perfiles con más de un millón de seguidores y posteriormente extendiéndolas a cuentas de menor alcance.
La nueva normativa obligará a etiquetar cualquier contenido publicitario en redes sociales, asegurando la transparencia y evitando la publicidad engañosa. Las multas por violar estas reglas podrían ascender hasta los 258.228 euros en casos de infracciones publicitarias y hasta 600.000 euros por atentar contra la integridad de menores.
Italia sigue el ejemplo de países como Francia, que ya ha implementado regulaciones similares, incluso prohibiendo ciertos tipos de promociones. En España, el Ejecutivo también se prepara para regular la actividad económica de los influencers mediante un real decreto que incluirá inscripciones en un registro estatal y obligaciones específicas, especialmente en la protección de menores y la identificación de comunicaciones comerciales.
Polémica navideña
La iniciativa surge tras la polémica navideña protagonizada por Chiara Ferragni, quien promocionó un pandoro (un bizcocho típico navideño parecido al panettone) de manera aparentemente altruista. Sin embargo, se descubrió que solo una fracción mínima de las ganancias se destinaba a causas benéficas, generando una caída en su número de seguidores y la cancelación de contratos con otras marcas.
La primera ministra, Giorgia Meloni, aprovechó la ocasión para criticar a los influencers que generan ingresos sin contribuir realmente a causas benéficas, enfatizando la importancia de valorar a quienes contribuyen al diseño y producción en la excelencia italiana.
Giacomo Lasorella, presidente de Agcom, aseguró que la regulación estaba en proceso desde hace meses, aunque la controversia reciente ha acelerado su comunicación. La nueva normativa también tiene como objetivo prohibir la publicidad engañosa, los anuncios ocultos, así como mensajes racistas o lesivos para los menores.
Lasorella concluyó diciendo: "El far west ha terminado. Empezamos con los grandes, pero también el resto deberá adaptarse". @mundiario

