Inundaciones y reservas al alza: el doble impacto de las lluvias en España

Las alertas rojas por crecida del agua afectan a 25 puntos de control en España, mientras los embalses alcanzan niveles históricos de reserva.
Desembalse de El Gergal en Guillena (Sevilla). / RR SS.
Desembalse de El Gergal en Guillena (Sevilla). / RR SS.

Las fuertes lluvias que han azotado España durante este mes de marzo han desencadenado un doble efecto en el sistema hidrológico del país. Por un lado, la crecida de los ríos ha activado alertas en numerosas cuencas, generando evacuaciones y poniendo en riesgo infraestructuras y zonas habitadas. Por otro, el nivel de los embalses ha aumentado significativamente, alejando el fantasma de la sequía que azotaba al país en los últimos años.

Según los datos recopilados por El País de las distintas confederaciones hidrográficas, 25 puntos de control en 12 ríos principales y afluentes están en alerta roja, lo que indica una "situación hidrográfica muy peligrosa" debido al desbordamiento de los cauces. Este nivel de alerta, el más alto dentro del sistema de vigilancia, implica riesgo de inundaciones en áreas pobladas y carreteras, lo que ha motivado desalojos en diversas localidades de Málaga, Córdoba y Madrid.

Además de estas 25 alertas rojas, hay otras 13 en nivel naranja y 33 en amarillo, lo que refleja un panorama de inestabilidad en buena parte del territorio nacional. Las zonas más afectadas son las cuencas del Guadalquivir, el Tajo y los ríos mediterráneos de Andalucía. En particular, la cuenca del Tajo lidera la lista con 18 puntos en nivel rojo, lo que ha llevado a un monitoreo constante por parte de las autoridades.

Este fenómeno hidrológico está vinculado directamente con la sobrecarga de los embalses. Las precipitaciones sostenidas han llevado a estos depósitos a alcanzar sus cotas máximas de seguridad, obligando a liberar agua para evitar daños estructurales. Desde el Ministerio para la Transición Ecológica destacan que, aunque los embalses juegan un papel clave en la gestión de avenidas, la regulación de caudales sigue siendo un reto constante en momentos de lluvias extremas.

Equilibrar la gestión de estos recursos hídricos

En términos de reserva hídrica, los datos muestran un incremento notable. En la última semana, la capacidad total de los embalses ha pasado del 60,9% al 65,8%, lo que supone un aumento de 2.751 hectómetros cúbicos, equivalente a más de la mitad del consumo anual de agua doméstica en España. Comparado con el año anterior, cuando la reserva era del 56,8%, el incremento es de nueve puntos porcentuales y supera la media de la última década para estas fechas, que se sitúa en el 59,2%.

Las zonas más golpeadas por la sequía en los últimos años han sido las más beneficiadas. La cuenca del Guadalquivir ha visto su volumen de agua embalsada duplicarse respecto a 2024, con 4.042 hectómetros cúbicos actualmente, mientras que la cuenca mediterránea andaluza ha registrado un incremento similar. En Cataluña, las cuencas internas han triplicado su nivel de almacenamiento, alcanzando un 45,2% de su capacidad total.

El desafío ahora radica en equilibrar la gestión de estos recursos hídricos. Si bien la recuperación de los embalses es una noticia alentadora, la amenaza de inundaciones sigue presente y requiere una coordinación eficaz entre organismos de emergencia, confederaciones hidrográficas y administraciones locales. La evolución de las lluvias en los próximos días será clave para determinar si la situación se estabiliza o si el país deberá afrontar nuevas emergencias provocadas por la fuerza del agua. @mundiario

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