La inteligencia artificial y los programas espías atacan los derechos humanos

Una relatora de la ONU señala que los drones, la biometría, la inteligencia artificial y los programas espías están violando el derecho a la privacidad.

Hacker. / RR SS.
Hacker. / RR SS.

Algunos países y empresas privadas están utilizando la “retórica de la lucha contra el terrorismo y la seguridad” para justificar un importante aumento del despliegue y uso de tecnología de vigilancia de vanguardia, lo que supone un “devastador” coste para los derechos humanos. Esta advertencia de Fionnuala Ní Aoláin, relatora especial de la ONU sobre la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, surgió este martes durante la última sesión del Consejo de Derechos Humanos.

Según la experta, existe un alarmante aumento del uso de “tecnologías intrusivas y de alto riesgo”, dentro de las que se encuentras los drones, la biometría, la inteligencia artificial (IA) y los programas espía, que se están intensificando en nombre de la lucha contra el terrorismo, sin tener debidamente en cuenta el Estado de derecho, la gobernanza y los derechos humanos.

“Las justificaciones excepcionales para el uso de tecnologías de vigilancia en la lucha antiterrorista contra los derechos humanos a menudo se convierten en un uso regular mundano”, dijo Ní Aoláin, señalando el impacto sobre derechos fundamentales como la libertad de circulación, la libertad de expresión, la libertad de reunión pacífica y el derecho de privacidad.

Tecnologías intrusivas

Ante esta situación, la experta independiente designada por el Consejo de Derechos Humanos aseguró que “debe haber una pausa en el uso de tecnologías intrusivas de alto riesgo hasta que se establezcan las salvaguardias adecuadas”.

Además, “debe ponerse fin a la transferencia no regulada de tecnologías de alto riesgo a Estados que cometen violaciones de derechos humanos”.

La relatora especial se sumó a la petición de una prohibición mundial de los sistemas de armas autónomas letales y destacó las obligaciones específicas de los diversos organismos antiterroristas de la ONU para garantizar que cualquier orientación y asesoramiento que se proporcione sobre nuevas tecnologías sea plenamente coherente con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.

De hecho, realizó una serie de recomendaciones entre las que destacan: aprobar una legislación nacional exhaustiva que proteja los derechos individuales y los derechos de grupo en la recopilación de datos basada en motivos de seguridad nacional, lucha antiterrorista y extremismo, además de garantizar que, en sus políticas y procedimientos para el uso de drones armados, tanto dentro como fuera de los contextos de lucha contra el terrorismo y de conflicto, incluso cuando actúen extraterritorialmente, los Estados observen estrictamente las normas establecidas del derecho internacional, el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos. @mundiario

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