Alerta de salud en Barcelona: diagnostican primer caso de fiebre del Nilo en residente de El Prat
Una mujer de 76 años se convierte en la primera residente del Área Metropolitana de Barcelona en ser diagnosticada con fiebre del Nilo Occidental, una enfermedad transmitida por mosquitos que se está extendiendo por España.
Una vecina de El Prat de Llobregat de 76 años se ha convertido en el primer caso autóctono de fiebre del Nilo Occidental diagnosticado en el Área Metropolitana de Barcelona. Esta enfermedad, causada por un virus en expansión en España, ha generado inquietud en la región, ya que este año se reportaron también los dos primeros casos humanos en la Comunidad Valenciana.
La paciente fue ingresada en el Hospital de Bellvitge hace algunas semanas, aunque no se ha especificado la fecha exacta por parte de la Generalitat de Cataluña. Posteriormente, tuvo que ser trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) debido a la gravedad de su condición. “Actualmente, permanece en un centro sociosanitario en proceso de recuperación, ya que más allá de la infección, su estado de salud es delicado”, explicó un portavoz del Departamento de Salud. Hasta el momento, no se han identificado más casos de esta enfermedad en la misma área, aunque durante el verano se detectó la presencia del virus del Nilo en un ave en Cornellá, una localidad cercana a El Prat.
La fiebre del Nilo Occidental es causada por un virus del género flavivirus y se transmite a los humanos a través de la picadura de mosquitos del género culex. Cuatro de cada cinco personas pasan la infección de forma asintomática o con síntomas muy leves, pero el resto sufre fiebre elevada, dolores, cansancio, vómitos y, a veces, erupción cutánea. La Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica sostiene que en un 1% de los infectados, la enfermedad puede desarrollarse de forma grave, incluso con encefalitis, especialmente en niños pequeños o personas mayores con otras condiciones médicas preexistentes, con una mortalidad cercana al 10%.
A nivel europeo, la fiebre del Nilo Occidental ha sido un problema de salud pública durante décadas en el centro y este del continente, y ahora se está expandiendo hacia el oeste. En lo que va de año, al menos diez países han registrado 566 casos graves y 40 fallecimientos, incluyendo nueve enfermos y un fallecido en España. Italia y Grecia son los países más afectados, según el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC).
Cambios ecológicos
En España, el virus fue detectado por primera vez en 2004 en aves en Doñana, y ese mismo año se diagnosticó el primer caso en una persona que había estado en la provincia de Badajoz. Sin embargo, apenas se detectaron más casos humanos en los siguientes 15 años. La situación cambió en 2020 con un brote en Sevilla, Cádiz y Badajoz, con 77 casos graves y ocho fallecimientos. Desde entonces, cada verano se han diagnosticado casos autóctonos en España, siendo este año un total de nueve, con nuevos casos en Valencia y Barcelona.
El investigador Miguel Ángel Jiménez Clavero del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC) señala que la expansión del virus se debe a cambios ecológicos que favorecen la presencia de mosquitos culex, incluyendo el cambio climático y factores locales como la expansión de los regadíos. Cuando el virus llega a una nueva zona y circula entre las aves, tiende a volverse endémico.
El diagnóstico del caso en El Prat no fue sencillo, ya que las pruebas PCR iniciales dieron resultados negativos debido a la infección prolongada en la paciente. Las serologías han ofrecido resultados positivos en varios momentos, pero aún deben ser confirmadas por el Centro Nacional de Microbiología. Mientras tanto, se considera oficialmente un "caso probable" de fiebre del Nilo.
Ante esta situación, el Gobierno catalán ha emitido una alerta a todos los centros sanitarios y ha realizado investigaciones entomológicas para controlar la población de mosquitos en la zona afectada. Además, se ha ordenado que todas las donaciones de sangre en Cataluña sean analizadas para descartar la presencia del virus. @mundiario



