España requiere más incentivos a los emprendedores capaces de internacionalizarse

Anxo Quintana, ex alcalde de Allariz, fue vicepresidente de la Xunta. / Xurxo Lobato
Anxo Quintana Anxo Quintana, ex líder del BNG y ex vicepresidente de la Xunta, se dedica ahora a la internacionalización de empresas.

Algún político ya predica con el ejemplo. Es el caso del que fuera vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, ahora embarcado en negocios en el exterior al margen de la actividad política.

España requiere más incentivos a los emprendedores capaces de internacionalizarse

Anxo Quintana, ex líder del BNG y ex vicepresidente de la Xunta, se dedica ahora a la internacionalización de empresas.

La recuperación de la economía española vendrá del exterior y terminará por germinar en el interior, cuyo mercado está ahora bajo mínimos. Cabe esperar, por tanto, que si se dan esas circunstancias, también España exporte más e importe menos, y que reciba más turistas con dólares en mano. ¿Sin costes a cambio? No. La otra cara de la moneda traerá menos salidas de turistas al exterior y un petróleo más caro. En realidad, no solo en España, sino en toda Europa, aunque con excepciones, porque Reino Unido o Noruega, que son productores de crudo, apenas se ven afectados por la revalorización del dólar.

Las medidas anteriores dependen, pues, de Europa. ¿Y qué depende de España? Varias cosas, no menos importantes que las anteriores. A saber: debe preparar su aparato productivo para exportar; es decir, debe activar sus antenas en el exterior. ¿Solo eso? No. También debe arreglar sus cuentas públicas, reducir su desmesurado endeudamiento privado y programar incentivos fiscales a las empresas. Traducido: menos desgravaciones a la compra de vivienda y más incentivos a los emprendedores, sobre todo a los que sean capaces de exportar e internacionalizarse. Según el libro 'Cómo salir de esta', algún político ya predica con el ejemplo. Es el caso del que fuera vicepresidente de la Xunta de Galicia, el nacionalista Anxo Quintana, quien ahora está embarcado en los negocios en el exterior al margen de la actividad política e impulsa la creación de nuevas empresas. También será importante desarrollar los mercados de capitales de pymes, como el MAB, para que las empresas obtengan financiación con fluidez, como sucede en países como el Reino Unido o EE UU. “Poder financiarnos es esencial ahora mismo”, comenta el empresario Rafael Cuiña, consejero de un grupo mediano de empresas ya internacionalizado.

Merece la pena reiterarlo: es preciso apoyar de verdad a los emprendedores con la eliminación de trabas a la puesta en marcha de sus ideas pero también con financiación a su medida; máxime si son capaces de vender fuera y crear empleo aquí. Los oligopolios, por el contrario, deberían desaparecer de la economía española, en beneficio de unas pequeñas y medianas empresas competitivas. Será el camino para que España apruebe en seis frentes en los que ahora suspende: desempleo, deuda pública, deuda privada, cuota de mercado en las exportaciones, posición neta de las inversiones y déficit por cuenta corriente.

El país ya no puede vivir durante más tiempo por encima de sus posibilidades, una vez que el ahorro no cubre el esfuerzo inversor. Los países con mercados de capitales eficientes suelen ser también los más democráticos. Justo lo contrario que aquellos menos desarrollados en ese sentido, como China o Marruecos. Si España quiere profundizar en su democracia también debería hacerlo en los mercados de capitales para pequeñas y medianas empresas. @J_L_Gomez

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