Englobar el tiempo siguiendo a Julio Verne

Interior de un globo aerostático antes de despegar. /ABC
Interior de un globo aerostático antes de despegar. / ABC

Hoy en día, con los modernos y más resistentes materiales de la envoltura, en vez de cinco semanas cualquier narrador conceptista conseguiría introducir el año entero en un globo.

Englobar el tiempo siguiendo a Julio Verne

Despegan estos Significados inéditos después de que el aire caliente insuflado en su interior alzara majestuoso el globo en el que, por un tiempo indeterminado y sin dirección definida, viajarán. Hay en su cesta conceptos alusivos a cuervos y vacas, focas y garzas, arces y letras, junto a otras ideas o acciones que los humanos, apegados a la gravedad de la  superficie terráquea, desempeñan. Es poco probable que algún día aterricen en la semántica convencional, por lo que difícilmente allí se les podrá encontrar.

encontrar. (de en- + contra). Hacer que una o varias personas se pongan en contra de algo o de alguien. Rebaja las expectativas de acuerdo el hecho de que, por fin, el dirigente político responsable del área estuviera más dispuesto que nunca a encontrarse con los afectados.

encorvarse. (de encorvarse + corv-, del lat. corvus, cuervo). Inclinarse un cuervo doblando la espalda. Los ornitólogos han registrado este comportamiento del cuervo, interpretado como señal de sumisión, en presencia del águila real.

encubrir. (de encubrir + ubre). Tapar, para que no se vean, las ubres de una vaca pudorosa. Los encubridores son los guardianes de la moralidad vacuna; ahora bien, no conseguirás ordeñar a la vaca si la encubres.

encuestar. (de en- + cuesta). Interrogar a alguien subiendo un repecho. La psicología demoscópica ha demostrado que cuesta arriba la gente camina con menos prisa que cuesta abajo y que, por tanto, dispone de más tiempo para responder al entrevistador y también —justo es decirlo— de menos posibilidades de escapatoria. Algunos, incluso, cuando se quedan sin resuello, hasta responden sin rechistar.

enero. (de ene). Tiempo o lugar donde nacen las enes. Enero es una de las fuentes más tempranas de las letras, porque todas las enes nacen en el primer mes del año.

enfado. (de enfado + fado). Enojo expresado mediante cierta canción popular portuguesa, de carácter triste y melancólico.

enfatizar. (de enfatizar + atizar). Subrayar la necesidad de echar más leña al fuego. Cuando hace frío tiene sentido enfatizar y cada vez que decimos “¡Más madera!” estamos enfatizando.

enfocar. (de enfocar + foca). 1. En medio de la oscuridad, proyectar un haz de luz sobre una foca. 2. Dirigir la atención o el interés hacia el problema de la caza de focas.

enfrente. (de en- + frente). Adverbio de lugar que expresa la situación de algo que está en la parte superior de la cara, concretamente en la zona comprendida entre las dos sienes. Enfrente puedes tener desde un chichón que dura varios días hasta un mosquito que se posa fugazmente.

engalanar. (de en- + gala + lanar). Con motivo de una fiesta o ceremonia, vestir a alguien con un traje de lana, convirtiéndolo en un galán (aunque fuera el mayor patán). Y es que, para la confección de trajes, la lana es mucha tela; eso sí, no elimina las zafiedades y ordinarieces que antes pudiera tener quien se reviste con ella.

engaño. (de engaño + año). Hecho de hacer creer a alguien, con palabras o de otro modo, que se tienen menos años de los que en realidad se tienen. Es una idea probada que, llegada una cierta edad, la mayoría de las mujeres practican sistemáticamente el engaño.

engarce. (de engarce + arce). Vínculo o enlace —aunque sea por las ramas— que se establece entre dos o más arces próximos entre sí.

engarzar. (de garza). Promover que una charca atraiga a un buen número de garzas y otras aves acuáticas.  

engatusar. (de engatusar + atusar). Ganarse la voluntad de alguien pasándole la mano o el peine mojado por su pelo repetidas veces, hasta forzar su inclinación. Ahora bien, no es fácil engatusar a un calvo.

englobar. (de globo). Introducir un conjunto de cosas en un globo. Julio Verne, en una famosa novela publicada en 1863, Cinq semaines en ballon, fue el primero que consiguió englobar un fragmento temporal de cinco semanas en un globo aerostático. Hoy en día, con los modernos materiales con que se confecciona la envoltura —impermeable y capaz de resistir las altas temperaturas del interior— cualquier narrador conceptista conseguiría sin mayores dificultades introducir el año entero en el globo. @mundiario

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