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¿Cuál es la debilidad que presenta el coronavirus y qué nos permite destruirlo?

La bicapa lipídica que forma parte de la estructura del nuevo coronavirus es su parte más frágil; la acción conjunta del agua y el jabón consiguen romperla, inactivando al virus.

¿Cuál es la debilidad que presenta el coronavirus y qué nos permite destruirlo?
El jabón, en su composición química, posee una cadena hidrocarbonada larga que interactúa con la grasa viral, disolviéndola, lo que produce la inactivación de este virus.
El jabón, en su composición química, posee una cadena hidrocarbonada larga que interactúa con la grasa viral, disolviéndola, lo que produce la inactivación de este virus.

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Juan José Prieto

Juan José Prieto

El autor, JUAN JOSÉ PRIETO, es colaborador de MUNDIARIO y farmacéutico en Tres Algarrobos, en la Provincia de Buenos Aires (Argentina). @mundiario

La COVID-19, es una nueva enfermedad infectocontagiosa causada por un coronavirus que fue descubierto, en diciembre de 2019, en Wuhan (China).

La membrana lipídica que protege al nuevo Coronavirus es su parte más frágil, y la acción del jabón consigue romperla, inactivando a esta nueva cepa viral. Es, precisamente, aquí donde radica la importancia de lavarse las manos con agua y jabón como una medida higiénica que nos permite plantarnos frente a este nuevo virus, y que está casi por encima de cualquier otra herramienta disponible.

¿Por qué una mezcla tan simple" como el agua y el jabón es tan efectiva en la lucha contra este virus? En principio, para responder esta pregunta debemos tratar de conocer en profundidad a este nuevo virus, para saber contra quien nos estamos enfrentando y de que forma podemos combatirlo.

<strong>La bicapa lipídica que protege al coronavirus es la parte más frágil </strong>del mismo, por lo que al destruirla logramos inactivarlo

El jabón y el coronavirus.

Esta nueva cepa viral pertenece a una familia de virus, muy comunes, que producen resfríos y otras patologías como enfermedades pulmonares severas; hasta el momento en el mundo científico se conocían 6, y ahora apareció el "7º hijo" o cepa de esta familia, y es la que está produciendo esta grave pandemia, contra la que no tenemos anticuerpos en nuestro sistema inmunológico, medicamentos antivirales o vacunas disponibles por el simple hecho de ser una nueva cepa, pero si sabemos que existen medidas preventivas utilizables en cualquier enfermedad infectocontagiosa que nos pueden ayudar y mucho; entre ellas:

> lavarse las manos con abundante agua y jabón (este proceso debe durar entre 40 y 60 segundos);

> uso adecuado del barbijo;

> evitar tocarse la cara, especialmente en las zonas de los ojos, nariz y boca;

> mantener una cierta distancia social, evitando compartir artículos de uso personal como botellas, platos, vasos y otros objetos; o practicar costumbres típicas de países sudamericanos como, por ejemplo, tomar mate --el mate forma parte de la identidad nacional de tres países: Argentina, Paraguay y Uruguay; en Brasil se toma, pero solo en los estados del Sur-, o tener un contacto "intimo" al saludarse -abrazos y besos- así como incluir la realización de la cuarentena, a la que considero la medida más importante, de la historia humana, que se ha llegado a ejecutar), etcétera.

En cuanto a las estadísticas, estas se van modificando con el transcurso de la enfermedad; es decir no son estables, no obstante hoy podemos decir que "la mortalidad es relativamente baja", oscila entre el 3% y el 5%, mucho menor si la comparamos con la gripe H1N1 (17%) o con el SARS (9%) aunque su tasa de contagio es alta, de 2 a 3 personas -propio de una pandemia-.

También vale subrayar que existe una diferencia sustancial entre las bacterias y los virus; aquellas son organismos vivos que poseen una célula, en cambio estos necesitan de una célula huésped para mantenerse vivos y poder reproducirse -es decir, son acelulares-.

El virus, a diferencia de la bacteria, necesita de una célula huésped para poder vivir y reproducirse

Coronavirus.

En cuanto al virus, sabemos que proviene de un animal que entró en contacto con el humano y se reprodujo en sus pulmones; observado al microscopio electrónico semeja tener una corona -su superficie está cubierta por picos puntiagudos- y en el proceso de infectar a una célula huésped sigue estos pasos:

1. infecta a una célula huésped fusionando su membrana lipídica u oleosa con la membrana de la célula;

2. luego, libera un fragmento de material genético llamado ácido ribonucleico  o ARN;

3. la célula huésped lee la información genética y comienza a fabricar proteínas que ayudan a formar nuevas copias del virus (aquí se inicia su multiplicación o replicación);

4. mientras que la infección progresa, en la célula infectada  se multiplican más copias del coronavirus. Cada célula infectada puede liberar millones de copias del virus antes de "romperse" y morir.

Así, el virus puede ir infectando a las células vecinas, o bien salir del organismo por gotas que escapan a través de los estornudos o de la tos (gotitas de Flügge). También, en este momento se producen acciones descontroladas en el sistema inmunológico que podría disparar un ataque a las células propias de los pulmones; estos se vuelven obstruidos por los fluidos y las células muertas, dificultando la respiración o la capacidad de ventilación. Un pequeño porcentaje de las infecciones puede llevar a un síndrome de dificultad respiratoria aguda y posiblemente a la muerte.

El virus sale del cuerpo a través de la tos y los estornudos, que expulsan millones de microgotas hacia las superficies y otras personas. El virus puede ser contagioso durante días u horas. En estos casos es en donde se justifica utilizar una máscara o barbijo. Las personas que están sanas no necesitan usarlas, salvo que estén al servicio de un enfermo.

En cuanto a su estructura, el Coronavirus es el fruto de la unión coordinada de tres componentes:

> el ARN, que es su material genético o "manual de instrucciones";

> las proteínas, que tienen varias funciones, entre ellas facilitar la entrada a la célula y su replicación o multiplicación; básicamente son un elemento clave en la estructura viral, son como los ladrillos de una casa; y los

> lípidos que conforman una bicapa de grasa que lo protege.

<p>El coronavirus está compuesto por 3 estructuras:</p>

<p><br />
1) Material genético (que es su “manual de instrucciones”, llamado ARN)</p>

<p><br />
2) Unas proteínas útiles para

Estructura del coronavirus.

Estas tres estructuras se mantienen unidas mediante interacciones no covalentes (son débiles), principalmente dos: interacciones de enlace de hidrógeno, como las que se dan entre las moléculas de agua, e interacciones hidrofóbicas, típicas de cadenas hidrocarbonadas como las de los lípidos. Aunque se trata de interacciones débiles, actúan cuasi un pegamento que le da estabilidad a la estructura viral. Estas interacciones le permiten al virus adherirse a las superficies, en mayor o menor medida, dependiendo de la naturaleza química y rugosidad de las mismas.

Teniendo en cuenta estos conceptos sabemos que la piel es una superficie excelente para el coronavirus, ya que este puede establecer interacciones con las proteínas y los ácidos grasos de las células muertas de la epidermis. La bicapa lipídica que protege al coronavirus es la parte más frágil del mismo, por lo que al destruirla logramos inactivarlo; es aquí donde entra en juego algo tan ordinario en nuestras vidas, como es el agua y el jabón, y que en estos momentos, junto al proceso de cuarentena, son la piedra angular del tratamiento preventivo -por la gran cantidad de vidas que se salvan-.

<p>El mate forma parte de la identidad nacional de tres países: Argentina, Paraguay y Uruguay; en Brasil se toma, pero solo en los estados del Sur</p>

El mate forma parte de la identidad nacional de tres países: Argentina, Paraguay y Uruguay; en Brasil se toma, pero solo en los estados del Sur.

Glosario

El mate es una infusión tradicional hecha con yerba mate. Para los argentinos es considerada un símbolo de nuestra identidad o forma de ser; compartir "unos amargos o unos dulces", según el gusto, y con amigos, es uno de los mayores placeres de nuestras vidas, porque “frente al mate somos todos iguales”. Es tan importante su valor social, que en el año 2013 el mate fue declarado "infusión nacional" por el Congreso de la Nación, y el 30 de noviembre de 2015 se celebró el Día Nacional del Mate; la fecha fue elegida para conmemorar el nacimiento de Andrés Guacurari y Artigas, un caudillo guaraní que fue el único gobernador indígena de la historia argentina (entre 1815 y 1819 gobernó la Provincia Grande de las Misiones, desde donde fomentó la producción y distribución de la yerba mate).

La planta es originaria de las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y el curso superior del río Uruguay; previamente secadas, cortadas y molidas forman la yerba mate, la cual tiene un sabor amargo debido a los taninos de sus hojas. Algunos prefieren tomar la infusión sin el agregado de azúcar (de allí que se pueda tomar mate amargo o mate dulce), para ello, en una rueda de amigos con un solo mate, un poco de yerba y una bombilla se disfruta esta infusión (por supuesto, altamente peligrosa en épocas del coronavirus). @mundiario

Fuentes: Universidad de Burgos y sitio web de la OMS.