“La Comunidad de Madrid está alargando mi sufrimiento”, la denuncia de Javier

Una paciente agoniza en un hospital. / Pixabay
Una paciente agoniza en un hospital. / Pixabay

Hace menos de un año, Javier fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica; al inicio solo le fallaba una pierna, pero hoy está en silla de ruedas y cas no mueve las manos.

“La Comunidad de Madrid está alargando mi sufrimiento”, la denuncia de Javier

Javier, de 58 años, no puede dormir por el dolor. Tiene todo listo para morir, pero espera a que la Comunidad de Madrid ponga en marcha la Comisión de Garantía y Evaluación. Comenta que: “Si esto le estuviera pasando a alguno de sus familiares, ya estaría funcionando. Están alargando mi sufrimiento. Tengo mucho dolor, contaba con estar muerto hace dos meses”.

Hace menos de un año a Javier le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA); al inicio, solo le fallaba una pierna al caminar, pero hoy se encuentra sentado en una silla de ruedas, apenas puede mover las manos y no duerme debido al dolor que siente.  

Debatían la Ley de Eutanasia

Cuando Javier recibió el diagnóstico, el 22 de diciembre de 2020, se debatía en el Congreso la Ley de Eutanasia y él estaba claro: “Desde el primer momento, no tuve ninguna duda, sabía que no me quería quedar en una cama tumbado, mirando al techo e intentando comunicarme con los ojos”. En cuanto a su hijo y una hermana, ellos entienden y respetan su decisión.

Su tratamiento fue en Hospital Doce de Octubre, pero el neurólogo que atendía su caso no le dijo que era objetor de conciencia, sino que Javier se enteró cuando un equipo de la Unidad de Cuidados Paliativos, también objetores, fueron a visitarle a su casa: “Me intentaron convencer de que no solicitara la eutanasia, me preguntaban si había pensado en mi familia, que tenían pacientes que llevaban ocho años postrados, que se comunicaban con los ojos y que eran felices. Yo les dije que me daba igual, que no quería seguir sufriendo”, afirmó.Fue entonces cuando le visitaron los miembros del equipo de la Unidad de Cuidados Paliativos cuando él se dio cuenta que los trámites estaban en cero y fue su hermana quien se dirigió al hospital para iniciarlos.

En este momento, todo lo tiene preparado y solo está a la espera de la que Comunidad de Madrid apruebe la Comisión de Garantías. Javier tiene incluso asignado el equipo que le asistirá: “Van a venir dos enfermeras y dos doctoras; una de ellas, la neuróloga, que me va a poner el chite. Primero me van a sedar un poco y luego ya me ponen la inyección. Se van a quedar conmigo en todo momento. me han dicho que tarda en hacer efecto entre dos minutos y, como mucho, una hora. No tengo miedo, si por mí hubiera sido me lo hubiera hecho hace tres meses. Soy creyente, aunque no voy a misa, creo en Dios, pero en el Dios Padre que no quiere que su hijo sufra. Sé que no voy a hacer nada malo”.

Javier ya ha hecho su despedida con sus amigos y familiares: “La semana pasada, porque pensábamos que esta todo estaría hecho, fuimos a comer todos juntos para celebrarlo, si se puede decir así… ya saben cómo quiero que sean las cosas cuando me vaya. En el velatorio, nada de sufrimiento, quiero que suene Depeche Mode, luego que me incineren, la misa… Y a tomar por c*** la bicicleta”. @mundiario

“La Comunidad de Madrid está alargando mi sufrimiento”, la denuncia de Javier
Comentarios