Casi 3 millones de mujeres han sufrido violencia física o sexual de su pareja o expareja

Dos de cada diez (19,8%) aseguran que la agresión ocurrió solo una vez, mientras que casi ocho de cada diez (76,9%) afirman que se repitió en más de una ocasión.
Mujeres en la manifestación del 25N. / Asociación por ti mujer.
Mujeres en la manifestación del 25N. / Asociación por ti mujer.

La violencia machista no es un número en un informe: son 2.692.564 mujeres en España que han sufrido agresiones físicas o sexuales de su pareja o expareja. Detrás de cada cifra hay historias de miedo, dolor y resiliencia, un legado silencioso que atraviesa generaciones y que revela que, a pesar de las campañas y las leyes, el machismo continúa siendo una amenaza cotidiana y estructural.

La última Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2024, elaborada por el Ministerio de Igualdad, revela que casi una de cada tres mujeres mayores de 16 años ha sido víctima de algún tipo de violencia de pareja, ya sea física, sexual, económica o psicológica. Entre estas, el 12,7% asegura haber sufrido agresiones físicas o sexuales. El impacto no termina con la violencia: la secuela emocional y psicológica deja marcas profundas, aumentando hasta 11 veces el riesgo de intentos de suicidio.

Violencia física y sexual: cifras que no pueden normalizarse

El 9,2% de las mujeres encuestadas reporta haber sufrido violencia física, mientras que un 7,7% ha padecido violencia sexual, que incluye desde tocamientos no consentidos hasta el abuso forzado a mantener relaciones sexuales o a exponerse en imágenes sexuales. Lo más alarmante es que estas agresiones rara vez ocurren una sola vez: casi ocho de cada diez víctimas indican que los episodios se repitieron. Cada una de estas agresiones refleja un patrón de control y de miedo que erosiona la libertad y la autonomía de las mujeres.

La violencia económica y psicológica: el control invisible

Más allá de lo físico, la violencia de pareja incluye formas más invisibles, pero igualmente devastadoras. Una de cada diez mujeres señala haber sufrido violencia económica, mientras que dos de cada diez reportan violencia psicológica. Controlar el acceso a los recursos financieros, impedir el trabajo o la educación, o manipular emocionalmente son estrategias que limitan la independencia de la víctima y perpetúan su vulnerabilidad. El Ministerio de Igualdad subraya que la violencia económica muchas veces precede o acompaña otras formas de abuso, creando un círculo difícil de romper.

El acoso digital: la amenaza del siglo XXI

La tecnología ha abierto una nueva vía de violencia: el acoso digital. Este año, la encuesta ha incluido preguntas sobre violencia facilitada por internet, revelando que 2,6 millones de mujeres han sufrido acoso digital, incluyendo mensajes sexuales ofensivos o intimidatorios. Las jóvenes son las más afectadas: un 34,5% de mujeres entre 18 y 24 años y un 28% de adolescentes de 16 a 18 años reportan haber sido víctimas. El ciberacoso es un recordatorio de que la violencia machista no se limita al espacio físico y que el control y la intimidación han encontrado nuevos canales.

Denuncias y rupturas: la difícil salida de la violencia

La mayoría de las mujeres (67,7%) que sufren violencia de pareja terminan la relación como consecuencia de las agresiones, aunque este porcentaje se reduce notablemente en mujeres mayores de 75 años. Solo el 16,8% de las víctimas denuncia los abusos, un dato que evidencia tanto el miedo a represalias como la desconfianza hacia las instituciones. La encuesta refleja que la denuncia suele ser el primer paso para recuperar el control sobre la propia vida, aunque no todas las mujeres tienen la oportunidad o los recursos para hacerlo.

La ministra Ana Redondo ha subrayado que el machismo sigue siendo “prevalente, transversal y estructural”. Cada cifra del informe representa una historia de sufrimiento, resiliencia y lucha por la dignidad. En un país donde los asesinatos por violencia de género suman ya decenas en lo que va de año, estos datos no pueden ser ignorados. La sociedad tiene la obligación de mirar, escuchar y actuar, garantizando que la prevención, la atención y la justicia lleguen a cada mujer que hoy vive bajo el miedo. @mundiario

Comentarios