La amenaza de ómicron se hace latente en plena Navidad

Virus de la covid-19. / RR SS.
Virus de la covid-19. / RR SS.

La nueva variante acelera los contagios ante las pocas restricciones impuestas en el país debido a las fiestas navideñas, cuestión que muy probablemente empañará el comienzo del 2022.

La amenaza de ómicron se hace latente en plena Navidad

Ya es un hecho que el año cerrará con la amenaza de ómicron latente en varios países donde ya se ha instalado ocasionado el aumento de los casos por covid-19. La nueva variante, según los primeros estudios, no es más mortal pero si más contagiosa tal como se ha demostrado en los últimos días donde la mayor incidencia en España se registraron casi 73.000 casos nuevos.

La sexta ola del virus cerrará el 2021 con un nuevo año aun desolador ante el avance del coronavirus conocido en diciembre de 2019 y confirmado a principios de 2020. Mientras los expertos auguraban el éxito de las vacunas contra el virus, ha resultado ser todo más complicado e incierto. Es verdad que las vacunas ejercen un efecto protector conta la covid, pero no logran adelantarse tanto como se quisiera a las mutaciones o variantes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decidido llamar según el alfabeto griego y así hemos conocido a delta y ómicron, las ahora destacas variantes que afectan a todo el mundo.

¿Por qué es tan malo el panorama? En esencia porque ómicron ha llegado en un momento en que gran parte de Europa relajó las restricciones como el uso de mascarillas en exteriores o aumentar el aforo en lugares de ocio, además de llegar en plenas fiestas navideñas.

Intentado hacer frente al rápido avance de ómicron, parte de Europa ha lanzado rápidas medidas como la cancelación de actos festivos, el cierre de fronteras o volver a instalar restricciones que ya muchos creían superadas, en España por ejemplo, se ordena el uso de la mascarilla al aire libre. De igual forma, empieza a sentirse el peso de los nuevos infectados en los centros de salud además de ser obvio el desabastecimiento de las pruebas de detección en las farmacias.

No se puede obviar que la sexta ola llega reforzada por ómicron. En otoño se sentía el peso de la variante delta, pero tras la llegada de su ‘hermana’ la cosa viene empeorando de forma exponencial, solo hace falta ver el último informe del Ministerio de Sanidad de secuenciación de variantes, donde destacan que entre las semanas entre el 6 al 12 de diciembre, el 47% de las pruebas positivas por coronavirus eran de la variante ómicron.

La relajación de las medidas sigue estando presente en España donde solo siete comunidades autónomas han fortalecido las restricciones imponiendo toques de queda o reduciendo al mínimo el aforo. Las vacunas han sido como una especie de red de pesca, que logra atrapar muchos peces pero se le siguen escapando algunos especímenes. En este caso, varios países, bajo el paraguas de la OMS, han empezado a ordenar dosis de refuerzos solo obligatorias para algunos grupos, pero necesarias si las personas desean tener el salvoconducto necesario para poder salir a diversos lugares. El Gobierno de Sánchez lleva a cabo una campaña para acelerar la inoculación con la tercera dosis, pero otros países ya han anunciado que en los próximos meses llevarán a cabo campañas para la cuarta dosis, por ejemplo, Chile que en febrero de 2022 empezará a vacunar a los mayores de edad.

La batalla contra el virus está lejos de acabar ante su habilidad de mutar mucho más rápido de lo esperado. Se antoja un 2022 complicado para los Gobiernos que deben hacer malabares ante la covid y la economía ya golpeada.  @mundiario

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