Alemania propone imponer multas a las redes sociales por noticias falsas

El Departamento de Justicia propone penalizar comentarios o publicaciones que propaguen odio entre los usuarios así como aquellos que viralicen noticias falsas. Las multas no serán para los usuarios.

Heiko Maas, jefe del Departamento de Justicia de Alemania. / Twitter
Heiko Maas, jefe del Departamento de Justicia de Alemania. / Twitter

El escándalo desatado tras la selfie que un refugiado sirio se tomó con Angela Merkel ha llevado a las autoridades alemanas a proponer multas para las redes sociales que permitan el esparcimiento de discursos de odio. El caso de la fotografía con la canciller, o el de la propagación de declaraciones falsas de una diputada del partido de Los Verdes son dos de los expedientes que han llevado a Berlín a tomar cartas en un asunto cada vez más propagado y alarmante en pleno año electoral.

La iniciativa fue promovida por el departamento de Justicia de Berlín. Las multas a plataformas como Facebook, Twitter u otras grandes compañías podrían ascender hasta los 50 millones de euros si no bloquean o eliminan instantáneamente mensajes con incitaciones, provocaciones o frases cargadas de odio e incluso noticias falsas. La penalización caería directamente sobre las empresas y no sobre los usuarios. De momento, el proyecto de ley debe ser revisado por el Gobierno central para posteriormente pasar por el filtro del Legislativo.

El tema del odio en las redes sociales lleva ya bastantes meses revoloteando en los pasillos gubernamentales de Berlín. El último gran escándalo fue el de Anas Modamani, un joven sirio que demandó a Facebook ante los tribunales locales por haber demorado en borrar comentarios que, debido a la popularidad que ganó con una fotografía tomada junto a Merkel, le acusaban de ser integrante de una célula yihadista pese a que dichas acusaciones carecían de fundamento alguno. La Audiencia de Würzburg, encargada de dar trámite a la demanda, rebotó la misma al argumentar de que la red social no era responsable de rastrear este tipo de mensajes y mucho menos eliminarlos.

Y las autoridades federales han salido al paso de la polémica con una propuesta que ataca directamente el derecho a la privacidad y el derecho al honor frente a colosos del mundo de las telecomunicaciones, según describe El País. "Se eliminan demasiados pocos contenidos delictivos. Y no se hace lo suficientemente rápido", explicó Heiko Maas, titular del ministerio encargado de este emprendimiento. Berlín dará como plazo máximo un total de 24 horas para eliminar todos los comentarios que se consideren ofensivos o nocivos. Si los comentarios son ambigüos, entonces el plazo será de una semana.

La situación en Alemania hace todo más cautivante. El país está en pleno año electoral y, si bien falta mucho para las mismas (septiembre), la coyuntura es ideal para el tránsito de noticias falsas en las redes, especialmente aquellas que llamen a un discurso de odio que podría favorecer indirectamente a la xenófoba Alternative für Deutschland (AfD, Alternativa para Alemania), tal y como ya sucedió en su momento con Donald Trump en Estados Unidos.

Facebook mismo ha anunciado desde enero que planea imponer un filtro de noticias para detectar aquellas sospechas o deliberadamente falsas y comprobar su veracidad. Maas espera que esta ley reciba el visto bueno del Legislativo para antes de que termine la actual legislatura. El Departamento de Justicia y la red de Mark Zuckerberg mantienen un frente abierto por la estrecha y ambigüa colaboración mutual.

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