Activistas climáticos paralizan temporalmente el aeropuerto de Múnich

Un miembro de Última Generación bloquea una de las pistas del aeropuerto de Múnich, este sábado. / Última Generación.
Un miembro de Última Generación bloquea una de las pistas del aeropuerto de Múnich, este sábado. / Última Generación.
Ocho miembros del grupo Última Generación han impedido el paso a los aviones en dos calles de rodaje, según informó un portavoz del aeropuerto a los medios alemanes.
Activistas climáticos paralizan temporalmente el aeropuerto de Múnich

Un grupo de activistas climáticos del grupo Última Generación ha conseguido paralizar temporalmente los vuelos del aeropuerto internacional de Múnich (Alemania) tras saltar la valla y pegarse a las vías de aproximación a las pistas de despegue.

El incidente comenzó alrededor de las cinco de la mañana, cuando ocho miembros del grupo intentaron entrar en el aeropuerto. Seis lograron superar las barreras de seguridad y se pegaron a las vías de aproximación. Dos fueron detenidos inmediatamente tras cortar la valla perimetral, según informó la policía federal al periódico Süddeutsche Zeitung.

Según portavoces del aeropuerto y de la policía federal, en un principio el aeropuerto se cerró completamente por motivos de seguridad. Al cabo de unas dos horas, se pudo abrir una de las dos pistas, seguida de la segunda alrededor de una hora más tarde y las operaciones se habían reanudado gradualmente. No obstante, se cancelaron 61 despegues y aterrizajes y muchas otras salidas se retrasaron. Asimismo, algunos aviones que llegaban fueron desviados a otros aeropuertos. Lufthansa está ofreciendo a los pasajeros de sus vuelos nacionales alemanes la opción de cambiar sus reservas para ir en tren. Y se aconseja a los pasajeros que se pongan en contacto con su compañía aérea.

Acción criminal

La acción se llevó a cabo en la madrugada, antes del inicio del tráfico regular del aeropuerto, que está restringido entre la medianoche y las seis de la mañana. En su comunicado, Última Generación afirmó que los activistas se sentaron en diferentes puntos de las pistas y desplegaron pancartas con mensajes como "El problema es el gobierno, no nuestras vacaciones" y "Vergüenza de vuelo". Critican que el Gobierno favorezca los vuelos sobre los viajes en tren, acusándolo de subvencionar con miles de millones de euros a las aerolíneas mientras recorta fondos para el transporte público.

La ministra alemana del Interior, Nancy Faeser, condenó enérgicamente la protesta, calificándola de "acción criminal" que pone en peligro la seguridad aérea y genera incomprensión y enojo en la sociedad. Exigió una respuesta legal contundente y una revisión de las medidas de protección del aeropuerto. El ministro de Transportes, Volker Wissing, por su parte, subrayó la necesidad de endurecer la Ley de Seguridad Aérea para que este tipo de acciones sean consideradas delitos penales con penas de hasta dos años de cárcel.

Martin Huber, secretario general de la Unión Cristianosocial (CSU), se unió a las críticas, exigiendo que se aplique "todo el peso de la ley" contra lo que calificó de "extremistas del clima".

Última Generación ya había realizado una acción similar en 2022, logrando interrumpir brevemente las operaciones del aeropuerto de Múnich. Esta vez, su protesta coincide con las vacaciones de Pentecostés, un periodo de alta afluencia en el aeropuerto, con 350.000 personas previstas para viajar durante el fin de semana. @mundiario

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