Trump rompe con la OMS y sacude los cimientos de la salud global
El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha traído consigo una decisión que amenaza con alterar profundamente el sistema de salud global: la retirada del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este movimiento, anunciado como parte de una orden ejecutiva, ha desatado críticas por parte de expertos y generado cautela entre los actores internacionales.
Daniel López Acuña, exdirector de Acción Sanitaria en Crisis de la OMS, describe esta decisión como "un golpe muy fuerte a los esfuerzos internacionales en salud y gobernanza global". Según este, la salida de Estados Unidos no solo priva a la organización de su principal fuente de financiación —contribuciones que en 2022 alcanzaron los 679,6 millones de euros, representando el 32,4% del total directo de los Estados miembros—, sino que también socava su autoridad como órgano regulador sanitario mundial. “Es un ataque al multilateralismo y a las normas que garantizan la salud de la población del planeta", lamenta.
Otros expertos han subrayado las implicaciones prácticas de esta decisión. Joan Carles March, profesor de salud pública, considera el anuncio como "un día muy triste" para la cooperación internacional. "La OMS necesita modernizarse, pero nada de esto puede hacerse sin la participación de un país tan importante como Estados Unidos", afirma. Por su parte, Adrián Alonso Ruiz, de la ONG Salud por Derecho, advierte que la retirada no solo debilita financieramente a la organización, sino que también pone en riesgo el sistema de salud global en su conjunto.
El “mal manejo” de la Covid-19
En su orden ejecutiva, Trump justificó la retirada citando el "mal manejo" de la pandemia de la Covid-19 y su supuesta falta de independencia de influencias políticas como las de China. Estas críticas no son nuevas; ya en su primer mandato, el presidente inició un proceso similar de desvinculación, frenado por la Administración de Joe Biden en 2021.
No obstante, las repercusiones de esta decisión podrían ir más allá de la OMS. Ashish Jha, excoordinador de respuesta a la pandemia en la Casa Blanca, alerta sobre el vacío político que deja Estados Unidos y que, según él, China podría llenar con mayor influencia global. "Es un error estratégico que debilita tanto a la salud mundial como al liderazgo de Estados Unidos", enfatiza.
A medida que avanza el proceso de retirada —que requiere al menos un año para completarse—, la comunidad internacional se enfrenta a un nuevo escenario marcado por la incertidumbre. La acción de Trump pone en jaque la cooperación multilateral en salud y reaviva el debate sobre el futuro de la gobernanza sanitaria en un mundo interconectado y vulnerable a emergencias globales. @mundiario


