Taichí y ventosas bajo escrutinio: Sanidad evalúa ocho nuevas pseudoterapias
El Ministerio de Sanidad ha revelado este jueves nuevos datos sobre diversas pseudoterapias, como parte del Plan para la protección de la salud frente a las pseudoterapias (ConPrueba). Entre estas destaca el taichí, cuyos beneficios como ejercicio físico se ven acompañados de ciertos riesgos para los pacientes.
Según el informe, el taichí, conocido por sus movimientos suaves y sin cargas externas, puede ser beneficioso en el alivio del dolor y el incremento del bienestar percibido, especialmente en el ámbito osteomuscular. Sin embargo, el Ministerio advierte sobre el riesgo asociado a esta práctica, señalando que algunas técnicas como las vacuoterapia (o terapia con ventosas) utilizada para aliviar dolores pueden suponer un peligro para los pacientes.
Esta revelación se enmarca dentro de una iniciativa que comenzó en 2018, cuando Sanidad identificó 73 pseudoterapias para su análisis. El objetivo del plan es evaluar la eficacia y seguridad de estas prácticas, así como concienciar a la ciudadanía sobre los peligros que pueden suponer para la salud.
¿Solucionan enfermedades?
Aunque el ejercicio físico, como el taichí, se reconoce como una intervención beneficiosa para la salud, el problema surge cuando estas prácticas se promocionan como soluciones para enfermedades sin evidencia científica que lo respalde. Esto puede llevar a los pacientes a abandonar tratamientos médicos efectivos en favor de pseudoterapias. Un ejemplo célebre es el del fundador de Apple, Steve Jobs, que optó por tratar su cáncer con remedios naturales. Nadie sabe lo que habría pasado si se hubiera sometido a verdadera medicina, pero tras acudir a la alternativa, falleció. Una encuesta de 2017 mostraba que dos millones de españoles habían sustituido tratamientos médicos por pseudoterapias.
El informe del Ministerio de Sanidad también aborda otras pseudoterapias, como la vacuoterapia, la luminoterapia, la respiración consciente, el chi-kung/qigong, el zerobalancing, la aromaterapia y las técnicas de relajación basadas en la inducción de sensaciones corporales. En todos estos casos, se destaca la importancia de evaluar su seguridad y eficacia antes de recomendar su uso.
En conclusión, aunque el taichí y otras prácticas pueden tener beneficios para la salud, es crucial que los pacientes estén informados sobre los posibles riesgos asociados y que se basen en evidencia científica sólida antes de optar por ellas como parte de su tratamiento. @mundiario


