El sueño REM: la pista temprana para diagnosticar el párkinson y la demencia
Un equipo de investigadores del Hospital Clínic de Barcelona ha dado un paso decisivo en la comprensión del vínculo entre el trastorno de la conducta del sueño REM y las enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y la demencia con cuerpos de Lewy. Según los resultados publicados recientemente en The Lancet Neurology, liderados por el neurólogo Alex Iranzo y Gerard Mayà, se confirma la presencia de la proteína alfa-sinucleína en los cerebros de pacientes fallecidos con este trastorno, incluso en aquellos que no desarrollaron síntomas clínicos de estas enfermedades.
El trastorno del sueño REM, caracterizado por movimientos bruscos y violentos durante los sueños, podría ser un indicador temprano del Parkinson o la demencia. Según estudios previos del equipo, el 90,9% de los pacientes diagnosticados con este trastorno desarrollan una enfermedad neurodegenerativa en los 14 años posteriores al diagnóstico. Ahora, el análisis de 20 cerebros ha demostrado que esta proteína, clave en la progresión de dichas enfermedades, ya se encuentra en el tronco del encéfalo de los pacientes con el trastorno, aunque no hayan manifestado temblores o pérdida de memoria.
“Hemos comprobado que la alfa-sinucleína está presente en el cerebro desde las primeras etapas, lo que confirma que este trastorno es el inicio del camino hacia el Parkinson o la demencia con cuerpos de Lewy”, explica Iranzo. Este descubrimiento podría abrir la puerta a tratamientos neuroprotectores en etapas tempranas, antes de que el daño neuronal sea irreversible.
¿Se puede frenar la progresión de estas enfermedades?
El estudio también revela cómo, en estadios avanzados, los cerebros de estos pacientes pueden acumular proteínas asociadas al alzhéimer, lo que refuerza la necesidad de avanzar hacia un diagnóstico molecular más preciso. “Este hallazgo es clave para personalizar los tratamientos en el futuro, como ya sucede con el cáncer”, afirma Gerard Mayà.
Con el avance de la investigación, el equipo espera iniciar ensayos clínicos con fármacos dirigidos a bloquear la alfa-sinucleína en etapas iniciales del trastorno del sueño REM. “Estamos listos para dar el siguiente paso: comprobar si podemos frenar la progresión de estas enfermedades en los pacientes más vulnerables”, concluye Iranzo.
Este avance no solo valida décadas de estudios previos, sino que marca un antes y un después en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas. @mundiario



