Dacia celebra su refundación con 2,7 millones de vehículos vendidos

Así lucía el modesto Logan en 2004/wikipedia.org
Así lucía el modesto Logan en 2004/wikipedia.org

La marca de origen rumano englobada en el grupo Renault demuestra que el coche low cost tiene mercado dentro de los países considerados el primer mundo.

Dacia celebra su refundación con 2,7 millones de vehículos vendidos

La marca de origen rumano englobada en el grupo Renault demuestra que el coche low cost tiene mercado dentro de los países considerados el primer mundo.

En el año 1999 el grupo Renault anunciaba que se hacía con el control de la marca Dacia, un dato que para muchos pasó desapercibido. La rumana Dacia había nacido con el objetivo de motorizar el país, fabricando vehículos de la marca francesa bajo licencia. El movimiento de Renault escondía un proyecto, denominado X90, que tenía como objetivo fabricar un vehículo para economías emergentes. El pliego del proyecto era sencillo, un coche económico, fiable y práctico que aprovechase toda la tecnología ya desarrollada (y en muchos casos superada) por Renault. Y es que los franceses, muy presentes en el mercado sudamericano, querían prepararse ante la ofensiva China e India en los mercados emergentes.

Así, en 2004, Louis Sweitzer presentaba el proyecto “entry” con el Dacia Logan, un vehículo que partiendo del Renault Clio de segunda generación, renunciaba a todas las comodidades superfluas, buscando un precio rompedor. Y es que en su momento fue anunciado como el coche de los 5.000€, pese a que en su debut su precio superaba los 6.000. En la “vieja” Europa se miraba con aires de superioridad es aventura de Renault, no olvidemos que por esa época aún éramos ricos. Pese a ello se seguía con atención las andanzas del Logan por los países de la Europa del este. Puede que la atención fuese excesiva, o que algunos europeos se diesen cuenta que no eran tan ricos, en 2.005 Renault anunciaba la venta del Logan en varios países de la UE, debido a la demanda del mercado.

Jugada maestra

En ocasiones suele aprenderse de los fracasos, y mejor aún si son ajenos. El Dacia Logan, más allá de su ADN Renault, no aportaba nada nuevo, fabricantes como Lada o Tata llevaban años ofreciendo modelos low cost en España con escaso éxito. Por ello Renault decidió apostar fuerte con una campaña publicitaria muy agresiva ensalzando las virtudes del Logan, aquello de que los limpias funcionan y tenía luces, pero siempre funcionaba. Sin embargo la jugada maestra vendría por otro lado, y es que decidieron que el Logan se vendería en los concesionarios Renault. Así de golpe y porrazo Dacia se plantaba con más de 1000 puntos de venta potenciales, aunque al principio no todos apostaron por la marca rumana. La paciencia es una virtud, y la victoria acompaña a los que están preparados, en 2.007 estalló la crisis en Europa y el Dacia pasó de vergüenza a opción. Así, a medida que la realidad apretaba, las ventas del Logan empezaron a despuntar, y el modesto rumano lograba abrirse camino desde el fondo de las exposiciones hacia la cristalera. Y es que muchos comerciales, ante la posibilidad de perder la venta de un Twingo o Clio, no dudaban en ofrecer la opción del Logan. El hecho de que la red Renault soportase el servicio postventa fue definitivo contra el resto de la competencia low cost, con una representación muy inferior.

Órdago a la grande

Probablemente desde Renault afirmarán que el éxito del proyecto “entry”/Dacia es el resultado de un plan perfectamente trazado. Otros pensarán que han tenido la suerte de estar en el lugar oportuno y en el momento preciso. Lo que sí es indudable, es que en cualquier caso, han sabido canalizar el éxito a la perfección. Y es que desde 2004 el desarrollo de modelos Dacia ha sido imparable, en 2006 salía el Logan Break, una variante familiar. Un año después salía el Van, una variante comercial sin cristales, y en 2.008 la versión pick up.

En ese mismo 2008 un nuevo modelo asentaba la apuesta, el Dacia Sandero, una variante 5 puertas con un diseño mucho más cuidado y que emanaba mayor sensación de calidad, sin renunciar al espíritu low cost. Del Sandero destacaba la versión Stepway, con una estética campera, que le daba un aire más modero y desenfadado al Dacia y un nuevo espíritu para la marca.

Y es que en 2010 se presentaba el Duster un todocamino que trataba de ir un poco más allá. Así además de versiones austeras y económicas, exploraba segmentos superiores con versiones más equipadas y con una estética y un nivel de acabados mejorado, dentro un precio contenido. El resultado no deja lugar a dudas, de los 2,7 millones de Dacia vendidos en diez años, un millón corresponde al modelo Duster en sus cuatro años de vida. Durante su primer año a la venta, los plazos de espera llegaron a superar los 8 meses en muchos mercados. Sus 5 principales mercados son Rusia, Francia, Brasil, India y Alemania, sí, esa misma Alemania que fabrica coches Premium también se ha rendido al Duster.

Éxito global

El proyecto “entry” no se limitaba a la planta rumana de Mioveni, si no que se fue implantando en las plantas de Renault en los países emergentes. A día de hoy se fabrica en Curitiba (Brasil), Envigado (Colombia), Chennai (India), Casablanca y Tánger (Marruecos). En todos los casos con el mismo objetivo, países emergentes con salarios contenidos y abundante mercado periférico. Entre sus curiosidades, destaca el hecho de que en muchos países de fuera de Europa no se vende como Dacia, si no que luce con orgullo el rombo de Renault en su parrilla.

El proyecto “entry” destaca por una modularidad y un pragmatismo extremo, y es que cualquier fábrica es capaz de fabricar cualquiera de los modelos de Dacia. Debido a ello el modelo accede a los mercados a medida que las fábricas de “referencia” acceden al ensamblaje de la nueva carrocería. Esta peculiaridad ha provocado que los Dacia no hayan entrado en el Reino Unido hasta 2.012. Y es que pese a que muchos argumentaban que las reticencias de Renault se debían a lo exquisito del cliente inglés, el argumento es bastante peregrino. El modelo elegido para entrar en el mercado inglés fue el Duster, y la única fábrica de Dacia que ensambla los coches con la dirección a la derecha es la de Chennai en la India, que no empezó a fabricarlo hasta esas fechas. A día de hoy sus resultados de ventas marcan otro éxito para Dacia.

En el mercado español la presencia de Dacia es determinante, y posiblemente haya supuesto un balón de oxigeno de proporciones incalculables para muchos concesionarios. Las cifras hablan por sí mismas, 1 de cada 8 vehículos comprados bajo el plan PIVE 5 es un Dacia. En industriales la Dockker absorve el 25% de las ventas de su segmento. E incluso el Logan ha tenido el honor de encabezar la lista de ventas mensual en varias ocasiones.  

El futuro
Con las cifras de ventas por las nubes y las plantas a plena producción el proyecto “entry” ha pasado de ser una acción secundaria en Renault, a ser protagonista. Debido a ello el ritmo de renovación en Dacia es extremo, de hecho puede presumir de contar con la gama más “moderna” de todos los fabricantes Europeos. Desde 2.012 toda la gama Dacia ha sido rediseñada y actualizada, incluyendo nuevos modelos como el Lodgy o el Dockker. Incluso se permiten ciertas frivolidades de “ricos” como es la creación de la Dacia Sandero Rally Cup, una competición monomarca encuadrada en el campeonato nacional de ralis de asfalto, el la que el precio asequible sigue siendo su principal argumento. Con 6 modelos a la venta y una gama firmemente asentada, no cabe duda que el proyecto Dacia ha sido un acierto.

 

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