Los universales Machado, Quevedo y Goya, enemigos del pueblo... en Sabadell

Antonio Machado, Francisco de Quevedo y Goya. / Mundiario & Pho-to
Antonio Machado, Francisco de Quevedo y Francisco de Goya. / Mundiario & Pho-to

Para quienes están en la historia e incluso forman parte de la cultura general, como es el caso de los tres citados, la polémica es irrelevante. Su importancia no menguará. Más curioso resulta que los tres hayan pagado un alto precio por su respectiva posición política, cada uno en su época. 

Los universales Machado, Quevedo y Goya, enemigos del pueblo... en Sabadell

Machado, Quevedo y Goya, enemigos del pueblo. Así lo pretende el Ayuntamiento de Sabadell  (más de 200.000 habitantes) que dirige la CUP en coalición con otros grupos. En el marco de una revisión del callejero para adecuarlo a criterios propios de la ciudad, de Cataluña y del mundo, según han explicado, lo que exige eliminar a escritores o artistas “contrarios a Cataluña” o topónimos de otros territorios. Todo ello se justifica en un informe contratado ad hoc. Ante el revuelo mediático, en nota de prensa se viene a decir que lo de Antonio Machado se revisará.

Para quienes están en la historia e incluso forman parte de la cultura general, como es el caso de los tres citados, la polémica es irrelevante. Su importancia no menguará. Más curioso resulta que los tres hayan pagado un alto precio por su respectiva posición política, cada uno en su época. 

Mayor interés reviste que ese tipo de comportamientos se estén produciendo con  cierta frecuencia y que lejos de responder a una demanda social, formen parte del  imaginario cultural que grupos políticos de nueva creación quieren imponer. A falta de ideas en políticas urbanísticas, culturales o de empleo, los símbolos siempre son campo de batalla rentable: callejero, fiestas, conmemoraciones... son objeto de atención inusitada en una suerte de concurso de despropósitos que entretiene mucho durante el verano. Casi tanto como la irreal por artificial polémica sobre el turismo. 

Francisco de Quevedo.

Francisco de Quevedo.

Francisco de Goya y Lucientes.

Francisco de Goya y Lucientes.

Antonio Machado.

Antonio Machado.

 

Machado habló en su día de las dos Españas, metáfora hoy inapropiada porque son ya muchas, en franco proceso de expansión. La división que en su época era más o menos nítida no sirve para dar cuenta de la fragmentación de la sociedad en cuanto debate público se suscita. Se suman las incertezas de una sociedad en crisis con la facilidad de las nuevas tecnologías para difundir cualquier idea, mejor cuanto más simple.

Probablemente todo ello sea consecuencia del grado avanzado de bienestar que permite distraer energías en debates que, como los sofistas o los bizantinos, no tienen consecuencias prácticas. Que en paralelo, las instituciones elegidas por sufragio popular, hayan retrocedido en eficacia para cumplir sus cometidos oficiales, causa mayor preocupación. El número de ayuntamientos y de comunidades que no son capaces de aprobar sus presupuestos a tiempo, y en consecuencia de ejecutar los programas de gasto a los que se han comprometido ante los ciudadanos, es muy elevado. En cuanto a la parálisis legislativa de las Cortes, ya hemos escrito en MUNDIARIO.

Luego de dos años de mandatos locales y autonómicos, los nuevos gobernantes deberían de haber superado el vértigo del poder y la fascinación por el micrófono, para comprender la carga administrativa y de acuerdos que lleva aparejado el gobierno. Un proceso que exige con mucha frecuencia dejar de lado lo que no sirve al interés general para construir consensos en lo realmente importante. Es decir, renunciar a algunas páginas de prensa y titulares en beneficio de la gestión eficiente y rigurosa. No deberían de olvidar que el número de personas que tienen una valoración de los gobiernos es muy superior al de aquellos que siguen los medios de comunicación. Y que también éstos últimos, distinguen el grano de la paja.

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