Donald Trump repunta en las encuestas y pone a temblar a los mercados del mundo

Donald Trump.
Donald Trump.

El controvertido candidato republicano se ha recuperado en los sondeos a una semana de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Expertos financierios comparan las consecuencias de una posible victoria del candidato republicano con el Brexit.

Donald Trump repunta en las encuestas y pone a temblar a los mercados del mundo

Hillary Clinton debe de estar en algún lugar de Nueva York lamentando la hora en que eligió a Hillary Clinton para correr por la presidencia por el Partido Demócrata. La exprimera dama fue capaz de aglutinar a su alrededor a la prensa, celebridades y líderes de opinión y llevarse así a la bolsa lo que parecía ser una cómoda victoria electoral. No obstante, ella también ha sido su peor enemiga y su propio historial y acciones la han convertido en una amenaza para sí misma. Si después de los tres debates televisados por la CNN había salido como la experimentada y preparada aspirante a la Casa Blanca, el nuevo destape de los correos electrónicos enviados desde un servidor privado cuando ocupó la Secretaría de Estado le han metido zancadilla a su carrera. En ese panorama, el gran ganador no es otro que el mismísimo Donald Trump.

El empresario ha repuntado en las recientes encuestas y los expertos empiezan a temblar ante la opción de que llegue a ganar en las urnas el próximo martes. Algunos analistas califican una posible victoria del también neoyorquino con el Brexit: inesperada, impredecible y emocionante, aunque no emocionante a las buenas. Bien es sabido que Estados Unidos tiene la primera economía mundial y el Ejército mejor preparado del planeta, por lo que ocupar la presidencia de su Gobierno Federal conlleva grandes responsabilidades, más de las que Trump pueda cargar. A lo largo de su campaña el magnate ha dejado ver que modificará los estatutos económicos de su país así como pilares de la Defensa del mismo, e incluso se atrevió a advertir que meditará sobre la verdadera importancia de la OTAN.

De esa forma, las alarmas han saltado en todo el país. Las recientes encuestas publicadas por la ABC y The Washington Post pone a los dos grandes rivales en igualdad de puntos, mientras que Los Angeles Times le da una victoria del 6% al controvertido republicano. CNN también se unió a las malas noticias e informó que Clinton ya sólo lleva 2% de distancia respecto a su contrincante más acérrimo. Hace una semana, la media entre ambos era de cinco puntos. Ahora tan sólo Reuters le da una victoria medianamente clara a la exsecretaria de Estado (6 puntos de ventaja).

Pese a que Clinton siempre se ha mantenido al frente de los sondeos nunca ha sido de forma contundente. Su currículum, su cercanía con las élites y los constantes pleitos políticos en los que se ha visto envuelta hacen que su figura despierte desconfianza entre los republicanos y entre los demócratas más progresistas. Trump puede ser muchas cosas, políticamente incorrectas, por supuesto, pero con todo en los sondeos se le refleja como alguien más honesto. La demócrata siempre ha sido objeto de juicios sexistas, con todo y que es precisamente la igualdad de género uno de los pilares de su retórica.

Pese a que sigue siendo la favorita, el nudo de la soga ya no está tan flojo como antes. Hace apenas un par de semanas Trump estaba atravesando sus peores momentos tras la filtración de un vídeo en el que aseguraba que había acosado y abusado sexualmente de muchas mujeres aprovechándose de su fama. Ahora, literalmente sin buscarlo, ha resucitado gracias a alguien que acusa a todos los que se levantan en su contra de ser ciervos de una conspiración rusa.

Es tanto el nivel de desprecio que levanta Clinton, que inclusive nombres como Paul Ryan y Ted Cruz, acérrimos republicanos antiTrump, han optado por terminar dándole su voto al candidato de su partido antes de dejarle el poder a una mujer que se ha ganado el recelo de la población con el sudor de su frente. Trump llegó a abrir una caja de Pandora desde que se proclamó como candidato presidencial y ha mantenido un perenne fuego cruzado con los grandes totems de su partido, pero con todo y eso el voto antiClinton le está salvando los muebles.

Con el anuncio del FBI de que está investigando nuevamente a Hillary por el escándalo de los correos, la masa republicana que había decidido quedarse en su casa el 8 de noviembre ha recapacitado y ha decidido que es mejor aguantar la enfermedad que morir por el remedio, es decir, mejor llevar al empresario a la Casa Blanca que tener que aguantar una nueva gestión de Clinton. La candidata también se arriesga a perder el voto de la comunidad afroamericana, la gran valedora de la victoria de Barack Obama, pues ésta no han recibido dardos envenenados de Trump, como sí lo han sido los latinos, musulmanes y las mujeres de cualquier grupo. Los afroamericanos no han dado indicios de votar como castigo al republicano, por lo que Clinton se queda sin esa arma. Es más, el porcentaje de votantes negros podría caer todavía más, privando a la demócrata de esos millones de apoyos.

El último gran elemento que tiene Trump a su favor es el voto oculto. Los sondeos por internet le dan mayores porcentajes que los hechos por teléfono o en persona. Su discurso xenófobo y racista le ha ganado, con razón, el odio del público, pero puede que haya muchos que, con todo y eso, decidan votar por él pero no se atrevan a hacerlo público. La decisión final se toma el próximo martes. Trump o Clinton iniciarán su desembarco en la Normandía de Washington.@hmorales_gt

 

 

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