Trump considera que la explosión de Beirut pudo ser provocada por “algún tipo de bomba”
Como históricamente ha basado su política exterior, Estados Unidos no descarta la hipótesis del terrorismo para cualquier evento de alto impacto que desencadene estados de emergencia y conmoción en una región que Washington tiene bajo la mira desde 2001; el Medio Oriente, la región más peligrosa y reaccionaria del planeta.
Y es que el presidente estadounidense Donald Trump dijo este miércoles que la explosión ocurrida ayer en Beirut, capital del Líbano, pudo haber sido causada por “algún tipo de bomba”, es decir, insinúa la posibilidad de un atentado terrorista en esa ciudad árabe.
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La situación se torna cada vez más caótica en la capital libanesa debido a que ya se cuentan más de 4.000 heridos y 100 muertos. La detonación generó un terremoto de 3.3 grados y expandió la onda de choque en un radio de 10 kilómetros hasta el punto de devastar casas, edificios y dejar a más de 300.000 personas sin hogar.
“Me he reunido con algunos de nuestros grandes generales y ellos parecen sentir que fue un ataque. Esto no fue un suceso tipo una explosión industrial”, afirmó Trump, a pesar de que en estos momentos la teoría que predomina es la del accidente, según el Gobierno libanés, que declaró a Beirut como zona de desastre y el estado de catástrofe en todo el país.
Esto implica que es probable que el sistema de inteligencia de Estados Unidos haya ejecutado un proceso de peritaje con sus funcionarios sobre el terreno y con base en información de las tropas estadounidenses que están desplegadas en el Líbano, un país sacudido por la organización terrorista de islamismo radical Hezbollah.
Sin embargo, según fuentes la Administración estadounidense citadas por la agencia Reuters, “no está claro de dónde procede la información presentada por Trump, y las primeras noticias apuntan al carácter accidental del suceso, que ha destruido parte de la capital del Líbano”.
Hasta ahora, prevalece la opacidad sobre el origen de una catástrofe que tiene al Líbano a punto de convertirse en un Estado fallido, lo que podría impulsar a EE UU a aplicar algún tipo de estrategia militar así como la ejecutó cuando Siria, vecino de Líbano, se volvió también un Estado fallido debido a la guerra civil-terrorista en la que está sumida desde 2011.
Por su parte, desde el Reino Unido, “la teoría de Trump no ha sido todavía respaldada”, según el reporte de Reuters con fuentes de la Casa Blanca. El ministro de Educación, Nick Gibb, dijo hoy lo siguiente: “Las autoridades del Líbano están investigando la causa de la tragedia y, antes de que tengamos resultados, es prematuro especular”.
Es así cómo las potencias occidentales se posicionan en una política exterior que busca contener cualquier especulación de parte de Washington que pueda desencadenar una ola de tensiones militares y armadas en ese país árabe y en todo el Medio Oriente, sobre todo en Siria e Israel, naciones fronterizas con el territorio libanés. @mundiario