Terremoto político por la tributación del SMI: el PP y la izquierda se unen contra Hacienda
La decisión del Gobierno de no eximir de tributación del IRPF a los perceptores del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha generado una intensa controversia en el Congreso de los Diputados. La medida, impulsada por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha desencadenado una inusual confluencia entre el Partido Popular (PP) y los socios de izquierda del Ejecutivo, quienes han expresado su rechazo a la política fiscal del Gobierno.
El PP ha registrado una proposición de ley tanto en el Congreso como en el Senado con el objetivo de ajustar el límite exento del IRPF al SMI. En su iniciativa, los populares exigen al Gobierno que, una vez aprobada la medida, se implementen en un plazo máximo de 15 días las modificaciones reglamentarias necesarias para garantizar su aplicación. Según el PP, esto evitaría que se apliquen retenciones sobre los rendimientos del trabajo equivalentes al salario mínimo y corregiría el “error de salto” que afecta a los contribuyentes con ingresos cercanos a esta cifra.
La propuesta de los populares se adelanta a las acciones anunciadas por el socio minoritario del Gobierno, Sumar, que también ha manifestado su intención de frenar la tributación del SMI. Asimismo, Podemos ha presentado su propia proposición de ley, con un único artículo, que busca la exención permanente del SMI en el IRPF. La convergencia de estos partidos refleja una creciente oposición a la política recaudatoria de Hacienda, acusada por ambas alas del Congreso de afectar directamente a los trabajadores con menores ingresos.
ERC y el BNG se han sumado también a las críticas, alineándose con el PP (principal partido de la derecha) y otros partidos de izquierda soberanista en su rechazo a la medida. Para los populares, la decisión de Hacienda supone un intento del Gobierno de “hacer caja a costa de los trabajadores más vulnerables”, mientras que desde las filas de la izquierda se argumenta que la medida contradice el principio de progresividad fiscal.
El PP denuncia la distribución fiscal de la subida del SMI
El incremento del SMI hasta los 1.184 euros mensuales en 14 pagas ha sido calificado por el PP como “un gran negocio para el Ejecutivo”. Según sus estimaciones, si no se exonera de IRPF, el Estado retendrá casi la mitad del incremento, concretamente el 49,45 %. Los populares sostienen que, con la subida aprobada por el Consejo de Ministros, el SMI anual pasará de 15.876 euros a 16.576 euros, un aumento de 700 euros, de los cuales solo 353,81 euros llegarán al trabajador, mientras que el resto se destinará a impuestos.
El PP ha desglosado cómo cree que se distribuirá el impacto fiscal: el Gobierno recaudaría 213,99 euros a cargo del empleador y 346,19 euros del propio trabajador, lo que supone un total de 560,18 euros por cada salario. En total, según los cálculos incluidos en la exposición de motivos de su proposición de ley, la subida del SMI supondría 1.400 millones de euros adicionales en ingresos para el Estado, de los cuales más de 800 millones serían abonados directamente por los trabajadores.
Con la oposición creciente a la medida y la convergencia de fuerzas en el Congreso, la presión sobre el Ejecutivo se intensifica. La votación de las distintas iniciativas presentadas por PP, Podemos y otros grupos políticos podría convertirse en una nueva prueba para la cohesión del Gobierno y su capacidad de negociación con sus socios parlamentarios. @mundiario


