La Conquista: Sheinbaum insiste en que España “tiene que recapacitar”

La presidenta de México afirma que la relación bilateral es buena, pero quiere que Felipe VI emita una disculpa pública por los abusos cometidos durante la colonización de América.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México. / RR.SS
Claudia Sheinbaum, presidenta de México. / RR.SS

Claudia Sheinbaum ha inaugurado su mandato como presidenta de México con un fuerte mensaje simbólico al encabezar su primera conferencia de prensa oficial, en un formato similar a las tradicionales “Mañaneras” de su predecesor y mentor político, Andrés Manuel López Obrador. Durante el encuentro, Sheinbaum rindió homenaje a las víctimas de la matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, anunciando que el primer decreto que firmará como presidenta será una disculpa pública del Estado mexicano por estos crímenes de lesa humanidad cometidos por las Fuerzas Armadas.

Este gesto de Sheinbaum no solo busca reconocer las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el pasado, sino que también refuerza la política heredada de López Obrador de solicitar disculpas por los actos violentos de los Estados, aunque el caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa sigue siendo un asunto opaco que no se ha resuelto. En una correlación histórica, Sheinbaum justificó esta iniciativa enmarcándola también en la insistencia del anterior presidente en pedir disculpas públicas al Rey de España por las atrocidades cometidas durante la Conquista. “Creemos que tiene que recapacitarse”, expresó la mandataria acerca de Felipe VI, destacando la importancia de estos gestos en la construcción de la memoria histórica.

La referencia a la Conquista y a la carta que López Obrador envió en 2019 al rey Felipe VI volvió a ocupar un lugar central en el discurso de Sheinbaum. Recordó cómo el exmandatario solicitó al jefe de Estado español que reconociera los abusos cometidos durante ese período, pero nunca recibió respuesta. La carta, al hacerse pública, desató una controversia diplomática que aún persiste. “No solo no contesta, sino que se hace pública esa carta y viene una campaña tremenda contra López Obrador”, denunció la presidenta, que criticó que la respuesta a una misiva es “lo más básico” de la diplomacia y sugirió que la Corona debía pedir perdón, porque “la disculpa pública engrandece”.

El descontento con Felipe VI escaló para la histórica investidura de la nueva presidenta, cuando Sheinbaum decidió excluir al monarca español de la lista de invitados a su toma de posesión, lo que generó una reacción del Gobierno de Pedro Sánchez, que optó por no enviar representantes a la ceremonia, una medida suscrita por la oposición, pero muy criticada por los socios del Ejecutivo.

Pese a estos desencuentros, Sheinbaum aseguró que las relaciones bilaterales entre México y España siguen siendo “buenas”. “No tiene por qué cambiar. Tenemos relaciones comerciales, de turismo, culturales. A México y España les une el exilio de la República”, señaló, minimizando el impacto diplomático de las diferencias actuales.

 

La matanza de Tlatelolco

El contenido simbólico de la primera conferencia de Sheinbaum fue reforzado por referencias a su propia historia personal. Durante su trayecto hacia la presidencia, se ha destacado en múltiples ocasiones su participación política desde joven, influenciada por su madre, quien la llevaba a visitar a presos políticos en la cárcel de Lecumberri. Esta formación, comentó Sheinbaum, ha marcado profundamente su conciencia sobre eventos históricos como la matanza de Tlatelolco. “Para nosotros fue algo que vivimos personalmente”, afirmó, reflejando cómo su pasado como activista sigue influyendo en su perspectiva política.

El primer decreto de Sheinbaum, según anunció, será la disculpa pública en nombre del Estado mexicano a las víctimas de Tlatelolco, un paso importante en la búsqueda de justicia y memoria histórica. Acompañada por miembros de su gabinete, incluida Ernestina Godoy, consejera jurídica de la Presidencia, Sheinbaum leyó el documento que “reconoce los actos de violencia” cometidos el 2 de octubre de 1968, que “fueron constitutivos de un crimen de lesa humanidad”. Godoy ofreció una disculpa a las víctimas en nombre del Estado mexicano, y agregó que “el Ejecutivo se compromete a garantizar la no repetición de atrocidades a las que se refiere el documento”.

Con esta acción, Sheinbaum marca el inicio de su presidencia con un enfoque en la justicia histórica, alineándose con las políticas de López Obrador, pero añadiendo un matiz propio que busca consolidar la memoria y los derechos humanos como elementos centrales de su mandato. @mundiario

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