Sánchez asume la posibilidad de prorrogar los Presupuestos: ¿un callejón sin salida?
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido por primera vez con claridad la dificultad para aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2025, ante la falta de respaldo suficiente en el Congreso de los Diputados. A pesar de su insistencia en que el Ejecutivo sigue trabajando para sacarlos adelante, el líder socialista ha empezado a normalizar el escenario de una prórroga presupuestaria, descartando cualquier riesgo de inestabilidad o adelanto electoral.
“Estamos hablando con los grupos, no renunciamos a presentarlos. No nos rendimos, queremos aprobarlos”, afirmó desde Bruselas. Sin embargo, matizó que, en caso de no conseguir los apoyos necesarios, se mantendría el actual marco presupuestario. “Con los Presupuestos que tenemos estamos liderando el crecimiento de las principales economías avanzadas”, se jactó el presidente, para concluir con un mensaje que reafirma su estrategia de continuidad: “si no se aprueban, se prorrogan, sin ninguna duda, porque ahora mismo lo que necesita España es estabilidad y una política económica que está sentando bien al país, a las empresas y a los trabajadores”.
La falta de acuerdo dentro del bloque de investidura es el principal obstáculo para que el Gobierno pueda presentar los Presupuestos. Formaciones como Junts o el PNV exigen concesiones económicas y de autonomía financiera que chocan con las pretensiones de otros socios como ERC, EH Bildu, Podemos, BNG o Sumar, que defienden un mayor gasto social. Esta fragmentación hace que la negociación se vuelva extremadamente compleja, lo que explica el creciente escepticismo dentro del Ejecutivo sobre la viabilidad de un nuevo paquete presupuestario.
Desde el Gobierno, aún se mantiene la postura de que las conversaciones con los grupos siguen en marcha, pero fuentes parlamentarias revelan que no ha habido contactos significativos en las últimas semanas. De hecho, en La Moncloa ya se contempla mayo como la fecha límite para tomar una decisión definitiva: si para entonces no hay avances concretos, se asumirá que los Presupuestos de 2023 seguirán vigentes un año más.
Discrepancias en el seno del Gobierno por el gasto en defensa
La dificultad para sacar adelante los Presupuestos no es el único frente abierto para Sánchez. En el Congreso, la coalición de Gobierno protagonizó una votación dividida sobre el plan europeo ReARM Europe, que contempla una inversión de 800.000 millones de euros en materia de defensa. Mientras que el PSOE apoyó la iniciativa, Sumar se posicionó en contra, reflejando las tensiones internas en el Ejecutivo respecto al aumento del gasto militar.
El presidente del Gobierno restó importancia a esta división, recordando que se trata de una “discrepancia histórica” entre el PSOE y las formaciones de izquierda a su alrededor. “La tuvo el PCE con el PSOE, después IU, después Podemos, y ahora Sumar. Son discrepancias tradicionales”, justificó. Sin embargo, aseguró que esto no afectará al cumplimiento de los compromisos europeos de España en materia de defensa.
En este contexto, la vicepresidenta segunda y líder de Sumar, Yolanda Díaz, enfrenta crecientes presiones desde su propio espacio político. Formaciones como IU, Compromís y la Chunta Aragonesista exigen una postura más firme contra el incremento del gasto militar y una mayor distancia del PSOE. Sin embargo, Díaz ha optado por una posición más matizada, permitiendo que las medidas de defensa sean aprobadas en el Consejo de Ministros con observaciones que reflejan la postura crítica de su formación.
Sánchez ha salido en defensa de su socia de Gobierno, destacando la “colaboración constructiva” dentro de la coalición y reiterando que las diferencias sobre defensa no afectan la estabilidad del Ejecutivo. “Tengo que agradecer a Sumar que se respetan los compromisos europeos que tiene España. Nosotros vamos a continuar con nuestra agenda social y nuestras políticas”, aseguró.
Un escenario de continuidad política y económica
La estrategia del Gobierno pasa por transmitir un mensaje de estabilidad y continuidad a pesar de la falta de Presupuestos y las tensiones internas. La buena marcha de la economía española, con datos macroeconómicos positivos, sirve como principal argumento para sostener que la prórroga presupuestaria no tendrá un impacto negativo en la gobernabilidad. “Con el Presupuesto que tenemos estamos liderando el crecimiento de las principales economías avanzadas, creando empleos, dando respuestas a muchas políticas sociales. Pero no nos rendimos y por supuesto que queremos aprobarlos”, reiteró Sánchez.
El panorama político para los próximos meses se perfila complicado. Mientras en Bruselas el presidente del Gobierno mantiene una posición minoritaria en su crítica al “lenguaje bélico” de la UE, en España la presión de sus socios y la fragilidad parlamentaria complican la legislatura. La Moncloa asume que las próximas semanas serán clave para definir el futuro de los Presupuestos y del equilibrio dentro de la coalición. @mundiario





