La reacción de Robles tras los WhatsApps filtrados: la ministra evita el choque

La titular de Defensa recurre a la templanza política al minimizar la relevancia de los mensajes privados filtrados entre Sánchez y su exministro Ábalos, en los que el presidente la calificaba de "pájara".
Margarita Robles, ministra de Defensa. / RR.SS
Margarita Robles, ministra de Defensa. / RR.SS

Los WhatsApps entre Pedro Sánchez y su entonces mano derecha, el exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos, han sacudido el tablero político con su tono coloquial, despreocupado y en ocasiones despectivo. Entre las perlas conocidas esta semana, destaca el calificativo de “pájara” que el presidente atribuyó a Margarita Robles, ministra de Defensa, a raíz de una entrevista en la que ella abogaba por reducir la confrontación política. Lejos de alimentar la controversia, Robles ha decidido encarar la situación desde la templanza institucional, marcando una clara línea entre el interés público y una conversación privada.

Yo no puedo tener opinión de una conversación privada que tuvo lugar hace muchísimos años ya, que ignoro el tono”, ha declarado Robles este martes. Consciente del calibre del titular, ha optado por desactivar la polémica antes de que adquiriera mayor gravedad. “Ni siquiera sé si se ha dicho”, añadió con naturalidad.

Robles no sólo es una de las únicas ministras que ha sobrevivido en el núcleo duro de Sánchez desde 2018, sino que su papel al frente de Defensa ha sido constante, eficaz y exento de escándalos. Ni siquiera ahora, cuando su nombre aparece en un escándalo por parte de las conversaciones de su propio presidente, ha optado por una reacción emocional. “¿Cómo no me voy a sentir respaldada por el presidente? ¿No me ven aquí? Hace siete años que formo parte del Gobierno”, afirmó la ministra al ser preguntada por la prensa.

"Qué más les puedo decir. Hace cuatro o cinco años de esa conversación", dijo la titular de la cartera castrense, sin entrar a valorar las denuncias del PP sobre las conversaciones del jefe del Ejecutivo y zanjó la polémica sobre mensajes donde también Ábalos llegó a decir —esta vez con ironía— “es un patrimonio nacional”.

Robles refuerza su papel como ancla institucional del Gobierno

Mientras el Partido Popular y Vox aprovechaban la coyuntura para exigir explicaciones e incluso dimisiones, Robles ha preferido guardar la compostura. Feijóo ha calificado los mensajes de “deleznables” y ha hablado de "humillación", mientras que Pepa Rodríguez de Millán (Vox) se preguntaba si los socialistas “tienen tragaderas inabarcables”. Frente a estas declaraciones, Robles ha sido categórica: “que se preocupen de sus asuntos, que de los míos ya me ocupo yo”.

Su respuesta ha sido, además, un muro de contención frente a lo que la derecha ha intentado convertir en una crisis de Gobierno. Lejos de provocar una fractura interna, la ministra ha cerrado filas.  En un clima político cada vez más volátil, donde las filtraciones han sustituido al debate parlamentario y los móviles parecen tener más poder que el BOE, Margarita Robles ha demostrado por qué sigue siendo un pilar del Ejecutivo. No ha alimentado el fuego, no ha pedido explicaciones y tampoco ha hecho valer su posición para provocar un terremoto interno. @mundiario

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