¿Quién quiere a un presidente que come carne como suela de zapato?

Donald Trump es la comidilla del periodismo norteamericano por las declaraciones de su mayordomo sobre que le gusta la carne “como roca en el plato”. Mientras, el magnate sigue sumando delegados.

Donald Trump celebrando su victoria en Florida.
Donald Trump celebrando su victoria en Florida.

Mientras en la prensa estadounidense se habla de cómo le gusta la carne a Donald Trump (que sepan que muy hecha, “como roca en el plato”, según ha contado al The New York Times su mayordomo Anthony Sénécal), el magnate muy presumiblemente se convertirá en el candidato republicano para ocupar la Casa Blanca, ¿se lo imaginan? ¿Es apresurado hacer esta afirmación?

Efectivamente puede que sí. Aunque ya solo quedan tres contrincantes en el bando republicano: Ted Cruz, John Kasich y el propio Trump, este último debería conseguir 1.237 delegados para asegurarse la nominación y por ahora tiene 673. De hecho, como apunta la revista Time, Trump no ha conseguido igualar los resultados que, para estas fechas, habían conseguido John McCain y Mitt Romney en las primarias de 2008 y 2012, respectivamente. Por lo que aunque Trump sea un personaje muy jugoso para la prensa puede que se quede solo en eso, en la anécdota de estas primarias.

Lo que se debate ahora, a parte de lo malo que es Trump por comer carne muy hecha, es si se llevará a cabo una convención negociada. ¿Qué es eso que en inglés se conoce como brokered convention?  Puede darse el caso que los candidatos (Trump, Cruz y Kasich, por ahora) lleguen a la Convención Nacional Republicana, que se celebrará del 18 al 21 de julio, sin haber conseguido uno de ellos los ansiados 1.237 delegados, sino que éstos estén repartidos entre los tres candidatos en mayor y menor medida – se supone, por lo que está ocurriendo hasta ahora, que Trump será el que más delegados obtenga -. Si esto ocurriese, en las convenciones nacionales los delegados tienen su voto prometido a un candidato particular solamente en la primera vuelta, y como en el supuesto caso de que ningún candidato tenga el número total de delegados necesarios (1.237) habría que pasar a las negociaciones, ya que en el primer voto ningún candidato habría salido nominado.  En segunda vuelta los delegados pueden votar al candidato que quieran, sin estar comprometidos con el que apoyaron en las primarias.

Pero antes de que nada de esto suceda, en EE UU hablan estos días en tribunas de opinión y largos reportajes sobre que a Trump le gusta la carne como suela de zapato. Y ya se sabe, por diversos estudios, que los hombres que consumen una gran cantidad de carne de res molida y carne roja – sobre todo si está muy hecha – tienen mayor riesgo de padecer cáncer de próstata agresivo. ¿Quién quiere a un presidente con mala salud que se alimenta de carne muy hecha?

Por cierto, como simple anécdota, ya saben que Donald Trump hace años comercializaba sus propios steaks. Bien, adivinen que es Top Trending en uno de los últimos estados donde ha habido primarias, Florida... Exacto! ¿Dónde puedo comprar Trump Steaks?

Trump Steaks.
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