Puigdemont reivindica el referéndum y pide no “malvender” el 1-O por “salidas personales”
El expresident de la Generalitat ha evitado detallar sus condiciones para el apoyo de Junts a la investidura de Pedro Sánchez, y carga contra las estrategias de ERC.
En medio de la cuenta regresiva para la probable investidura del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, el expresident de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont, ha puesto en valor la importancia de los siete votos de Junts en el Congreso, vitales para que el PSOE reedite el Gobierno en coalición con Sumar, en su discurso por el sexto aniversario del 1-O el referéndum de independencia ilegal de 2017, en el que también ha aprovechado para distanciarse de ERC y sus estrategias negociadoras con los socialistas para obtener una consulta secesionista consensuada con el Estado español.
En un acto organizado por el Consell de la República y las entidades soberanistas en la plaza de Catalunya, Puigdemont ha instado a no “malvender” los “puntos cardinales” del 1-O en “busca de soluciones personales”, desde una videoconferencia en Bélgica, donde permanece prófugo de la justicia.
A la espera de que el rey Felipe VI termine su ronda de consultas con todos los grupos del Congreso tras el fracaso de la investidura de Alberto Núñez Feijóo la semana pasada, Puigdemont ha evitado detallar sus condiciones para garantizar los apoyos de Junts a la investidura, pero sí que lanzó dos advertencias. El primer dardo fue para ERC, al asegurar que no permitirá que se negocie en su nombre ni se "pase página". El segundo llamado de atención fue para el PSOE, en el que advirtió que los independentistas no se contentarán con una "pax autonómica".
A diferencia del quinto aniversario del 1-O, cuando ERC y Junts estaban viviendo un pleno divorcio por la ruptura del Govern catalán, esta vez ambos partidos exploran la misma estrategia de negociación con los socialistas debido a la aritmética parlamentaria. Los dos partidos independentistas son clave para Sánchez si quiere seguir siendo presidente del Gobierno de España. Sin embargo, Puigdemont marcó distancias con las tácticas de ERC y afirmó que son los republicanos quienes han iniciado una estrategia de "retorno al 1-O", supuestamente minimizando los resultados de las urnas en 2017.
Desunión en el sexto aniversario del 1-O
En una videoconferencia desde Waterloo, Puigdemont reafirmó el 1-O como una "fórmula" para lograr la independencia, aunque no detalló en qué consistiría esta estrategia. “La fórmula existe, solo tenemos que decidirnos a aplicarla”, ha dicho el líder Junts. Puigdemont pidió una "confluencia de voluntades" para que el 1-O sea "más que una fecha a conmemorar".
La falta de unidad en el movimiento independentista se hizo evidente también en las opiniones divergentes sobre la amnistía. La presidenta de la ANC, Dolors Feliu, la consideró una "trampa para blanquear el Estado Español", mientras que el presidente de Òmnium, Xavier Antich, la defendió como una "enmienda" a la estrategia del Estado en 2017.
La discreta asistencia de ERC al evento, encabezada por la diputada Pilar Vallugera, reflejó las tensiones dentro del movimiento. Pere Aragonès, presidente de la Generalitat, aprovechó el aniversario para pedir unidad en las negociaciones con los socialistas y reiterar la necesidad de un referéndum pactado como solución al conflicto político.
La división en el movimiento independentista plantea desafíos mientras se acerca la investidura de Pedro Sánchez y las conversaciones continúan entre los partidos. @mundiario



