Puente asegura que el accidente de Adamuz es “tremendamente extraño” y “difícil de explicar”
El ministro de Transportes insiste en que no tiene una explicación de la tragedia ferroviaria e informa de que una comisión independiente investigará las causas, porque el tren siniestrado no alcanza los cuatro años de servicio y el tramo fue renovado en mayo de 2025.
La comparecencia de Óscar Puente en la madrugada del lunes desde el centro de control de Adif en la estación de Atocha marcó un punto de inflexión en la gestión política del accidente. El ministro evitó cualquier hipótesis prematura, pero no ocultó su perplejidad. “Es tremendamente extraño”, insistió, subrayando que todos los técnicos consultados comparten la misma sensación de desconcierto ante un descarrilamiento ocurrido en una recta, con material rodante moderno y una infraestructura en la que se han invertido 700 millones de euros.
Ese contexto explica la decisión de recurrir a una comisión de investigación independiente. El Gobierno asume que las causas no son evidentes y que cualquier conclusión debe estar blindada frente a la sospecha de precipitación o sesgo. “A las 19.45 se produce un descarrilamiento, por causas que en este momento desconocemos, de los últimos coches de un tren que circulaba desde Málaga hasta la estación de Atocha”, ha relatado el ministro Puente, que coincidió con el tránsito “por la vía en paralelo y en dirección contraria” de la locomotora de Alvia que cubría el trayecto Madrid-Huelva, cuya cabecera chocó con esos vagones.
La peor parte se la llevaron las dos primeras unidades del convoy de Renfe, que acabaron cayendo por un terraplén de cuatro metros, concentrando la mayoría de víctimas mortales y heridos graves. “En esas dos primeras unidades viajaban 37 personas en la primera y 16 en la segunda planta, 53 personas en total, que son las que han resultado fundamentalmente afectadas con mayor gravedad”, añadió Puente, que indicó que en el tren iban unas 200 personas.
Lo llamativo, y ahí se detuvo especialmente Puente, es que ninguno de los factores clásicos —antigüedad del tren, deficiencias conocidas en la vía o condiciones adversas— parece encajar. El tren siniestrado no alcanza los cuatro años de servicio y el tramo fue renovado en mayo de 2025. “No puedo decirles cuáles son las causas de ese descarrilamiento que ha producido el choque porque en este momento no las conocemos”, dijo Puente.
"Es un accidente tremendamente extraño. Es en una recta. Todos los expertos en materia ferroviaria con los que hemos hablado están tremendamente extrañados, porque, como les digo, es raro”, afirmó el ministro, que inició su comparecencia de prensa trasladando “mis condolencias a las familias de las víctimas” y deseando “la pronta recuperación a los heridos”. “En cuanto me sea posible, a primera hora de la mañana estaré en el lugar de los hechos para intentar, junto con mi equipo, conocer de primera mano las causas del accidente, si es que fuera posible”, avanzó el titular de la cartera de Transportes.
ESPECIAL INFORMATIVO | Óscar Puente, ministro de Transportes: "Todas las víctimas que necesitaban ser hospitalizadas han sido ya trasladadas y que en este momento se están centrando exclusivamente las tareas en el levantamiento de los cadáveres"https://t.co/kYj3vhUjRk pic.twitter.com/DHduTPCqvN
— Radio 5 (@radio5_rne) January 18, 2026
Un reto para el modelo ferroviario
El tono del ministro fue deliberadamente contenido. Frente a la presión mediática y social por encontrar respuestas inmediatas, Puente optó por la cautela, recordando que “no podemos ni especular” sobre si el origen del siniestro está en el material rodante o en la infraestructura. Esa prudencia contrasta con la magnitud del impacto: la alta velocidad española ha sufrido su primer gran accidente desde la puesta en marcha del AVE Madrid-Sevilla en 1992.
El propio ministro reconoció que la línea permanecerá cortada durante un periodo prolongado, no solo por las tareas de retirada de los convoyes, sino porque el análisis de la zona cero y de las instalaciones requerirá tiempo. “No solo hay que retirar el material que hay en este momento sobre las vías, sino que hay una investigación que va a requerir que se examine todo el terreno con la máxima profundidad”, añadió.
“Mañana con toda seguridad no va a operar la línea y, como mínimo, mínimo, estaremos hablando de un mes. No sé cuánto tiempo tardarán, pero este tipo de accidente requiere tiempo”, estimó Puente.
Mientras la investigación avanza y el país permanece conmocionado por el balance humano, el mensaje institucional es claro: no habrá conclusiones rápidas ni explicaciones simplistas. La “rareza” del accidente, en palabras del propio ministro, exige una respuesta a la altura, capaz de ofrecer certezas técnicas y garantías públicas en un momento de profundo dolor colectivo. @mundiario


