PSC y PSOE parecen abocados a entenderse, al igual que Cataluña y España

Pere Navarro, del PSC. / TVE
El líder del PSC parece ir por delante de los acontecimientos.

Navarro y Rubalcaba están trabajando a favor del pacto. Otra cosa es que lo consigan pronto. ¿O tiene alguien una alternativa mejor, válida para España y a la vez para Cataluña? Va a ser que no...

PSC y PSOE parecen abocados a entenderse, al igual que Cataluña y España

Los dos grandes partidos socialistas españoles, PSOE y PSC, están abocados a entenderse, del mismo modo que España y Cataluña, de la que no olvidemos un ‘pequeño’ detalle: con apenas 7,5 millones de habitantes representa la quinta parte del Producto Interior Bruto del país. Lo que hoy parece negro, se irá volviendo gris y puede terminar siendo blanco. La política suele ser así. De hecho, el influyente diario La Vanguardia también avalaba el pasado domingo una hipótesis previa de MUNDIARIO, en el sentido de que un nuevo pacto entre el PSOE y el PSC podría ser similar, salvando todas las distancias, al que seguramente termine gestándose entre España y Cataluña.

En un mar de corrupción, la estrategia independentista se ha enfriado en el ambiente político catalán y ahora toca hablar de pacto. Pero pacto a lo grande, en clave constitucional, más allá del Estatut. Ahí parece situarse la posible centralidad que está construyéndose, a pesar de que el periodismo declarativo y cortoplacista nos indique a menudo lo contrario. ¿Incluso con el PP? Va a ser que sí, porque el PP tampoco tiene otra salida que pactar. Y seguramente lo hará cuando llegue el momento, que no es ahora.

Todos están trabajando en el fondo sobre ese gran objetivo político, si bien de cara a la galería cada uno se aferra a su idea de partida. Pero la salida de fondo es abrir la Constitución para recoger la singularidad de Cataluña. Y es que, como reconoce el propio Rubalcaba en La Vanguardia, la palabra clave para que el PSOE y el PSC coincidan en ese nuevo modelo es federalismo.

Un buen pacto constitucional, a cambio de la renuncia al derecho a decidir, puede parecer hoy una audacia, incluso una quimera, pero si el pacto es bueno para los intereses de Cataluña y es asumible para España, entraremos en una nueva etapa política, de rango no inferior a la emprendida en la Transición, que bastante dio de sí durante más de 30 años, que no es poco. Pere Navarro y Rubalcaba, en contra de lo que a veces parece, están trabajando en esa dirección. Otra cosa es que lo consigan pronto. ¿O tiene alguien una alternativa mejor, válida para España y a la vez para Cataluña? @J_L_Gomez

PSC y PSOE parecen abocados a entenderse, al igual que Cataluña y España
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