La trama del caso Koldo presionó a Ábalos para hacer negocios en República Dominicana en la pandemia
Un informe de la Guardia Civil recoge conversaciones en las que Aldama apremió al exasesor del ministro de Transportes para que intercediera al más alto nivel y contactara al presidente Abinader. “Llamad al puto presidente de RD”.
La pandemia de la covid-19 no solo tensionó los sistemas sanitarios y las estructuras institucionales, sino que también abrió espacios de oportunidad en los que la urgencia y la falta de controles se convirtieron en terreno fértil para presuntas prácticas corruptas. El llamado caso Koldo, centrado en la presunta trama de adjudicación irregular de contratos de material sanitario, incorpora ahora una dimensión internacional que amplía su alcance y complejidad.
Según los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la red empresarial vinculada al caso no se limitó a operar dentro de España. En pleno verano de 2020, uno de los momentos más críticos de la pandemia, se activaron contactos para introducir sus negocios en República Dominicana, utilizando para ello supuestas vías de influencia política.
Las conversaciones intervenidas entre el empresario Víctor de Aldama y Koldo García, entonces asesor del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos, dibujan un patrón de actuación basado en la presión constante y el acceso a canales de poder.
Uno de los elementos más llamativos es la entrega del número personal del presidente dominicano, Luis Abinader, acompañado de instrucciones explícitas para facilitar una llamada directa desde el entorno ministerial. El tono de los mensajes refleja urgencia e insistencia, con expresiones que evidencian la importancia que la trama otorgaba a ese contacto institucional.
El atestado policial recoge varias conversaciones de WhatsApp entre Aldama y García, en las que el empresario presionaba al exasesor para que Ábalos llamara al presidente electo, unos días antes se celebraron las elecciones que ganó Abinader, para poder allanar el desembarco de sus negocios en la isla de La Española. “Llamar (sic) al Puto presidente de RD, que tenéis allí una persona que, sin conoceros de nada, ha dado todo y más”, insistió el también imputado en la trama de hidrocarburos. Los agentes que elaboraron el informe, además, recuerdan que pagó al menos desde octubre de 2019 al exasesor de Ábalos 10.000 euros en efectivo, “una suerte de nómina que permitía la petición de favores” según los agentes.
La intermediación política como palanca
La insistencia no era menor. La apertura de puertas en un mercado internacional en plena crisis sanitaria podía suponer una expansión significativa del negocio vinculado al suministro de material médico, en un contexto de alta demanda global y escasa oferta. De hecho, los investigadores sitúan el inicio de sus conversaciones en el 8 de julio, cuando Aldama le pasa a Koldo el contacto personal del presidente. “Luis (Abinader) presidente RD es el suyo directo. Todo el mundo tiene el político y este es el personal”, advierte el empresario al exasesor de Ábalos, para después pedir que se le informara con antelación cuándo se realizaría la llamada
El papel atribuido a Koldo García en estos intercambios apunta a su función como intermediario clave entre el ámbito empresarial y el político. “Cuando el jefe vaya a llamar, necesito saberlo con una hora más o menos, por favor”, solicitó Aldama, a lo que la entonces mano derecha de Ábalos, que pasó a preguntar cómo se haría la llamada e inquirió si no era mejor que lo contactara directamente: “prefiero que estés tú”, insistió.
Aldama descartó esa opción porque estaría fuera de Madrid durante los días siguientes, pero para no demorar más el contacto porque “las cosas se enfrían, ya sabes”, planteó una conversación a tres. Al día siguiente vuelve a escribirle al asesor cuándo el ministro haría la llamada al presidente electo, pero le pide paciencia: “estoy en ello. Espera un poco, por favor”. Al final, el 14 de julio después de que el empresario volviera a hacer la misma pregunta, Koldo confirma que se había producido la noche anterior.
En este esquema, la figura del entonces ministro aparece como potencial facilitador institucional, aunque los informes se centran en las gestiones impulsadas desde su entorno más cercano. La confirmación de que finalmente se produjo la llamada al presidente dominicano refuerza la hipótesis de que la presión ejercida tuvo efectos concretos. “Finalmente, sí se llegó a producir una relación contractual con la República Dominicana para la prestación de los citados servicios”, indica la trama
Expansión internacional y diversificación
Posteriormente, socios del entramado empresarial contactaron directamente con las autoridades dominicanas presentándose como proveedores del Gobierno español, lo que sugiere un intento de capitalizar esa interlocución política para legitimar su actividad en el exterior. De hecho, la República Dominicana es un territorio clave para los negocios de Aldama y sus asociados porque allí desembarcaron varias de sus empresas.
"Me presento, soy Nacho Díaz. Me facilitó su contacto Koldo García, asesor del ministro de Fomento de España el Sr. Ábalos. Disculpe que le moleste a su teléfono. Mi presentación viene por poder ofrecer nuestros servicios contra el covid”, recoge la UCO en el último informe incorporado al sumario a través de uno de los mensajes de los socios de Aldama.
“Somos el laboratorio que está dando servicio tanto al Ministerio como al Gobierno de España y en los aeropuertos en la detección y análisis de laboratorio, pudiendo abastecer de reactivos y maquinaria en cualquier momento. No tendríamos ningún problema en desplazarnos y poder presentar nuestros servicios cuando usted considere. Reciba un cordial saludo”, reza el mensaje.
República Dominicana no habría sido un destino casual. Más allá del intento puntual de negocio, la investigación apunta a que el país se convirtió en un enclave relevante para la expansión de la red, con la creación de estructuras empresariales y el establecimiento de relaciones comerciales. @mundiario





