Caso Koldo: el Supremo desentraña la presunta red de enchufes del entorno de Ábalos en Transportes

La segunda jornada del juicio aborda las contrataciones de las mujeres vinculadas al exministro en empresas públicas y una de ellas, Claudia Montes, reconoce que pasaba parte de su jornada laboral leyendo libros de trenes ante la falta de tareas.
José Luis Ábalos, exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE. / Senado
José Luis Ábalos, exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE. / Senado

La comparecencia de Claudia Montes en el juicio del llamado caso Koldo no ha aclarado qué funciones desempeñaba realmente en Logirail, filial de Renfe, sino que ha acentuado la incertidumbre. Su relato, basado en una defensa de méritos propios y circunstancias laborales en su contra, contrasta con otras versiones escuchadas en el Tribunal Supremo.

La testigo sostuvo que accedió al puesto tras enviar su currículum a través de canales ordinarios, aunque admitió haber remitido también su candidatura al exasesor Koldo García, figura clave en la trama investigada. Negó, sin embargo, haber recibido un trato de favor directo por parte del exministro de Transportes José Luis Ábalos, pese a reconocer una relación de amistad con el también exsecretario de Organización del PSOE, a quien conoció en un mitin en Gijón en 2019.

Uno de los momentos más significativos de su declaración llegó cuando explicó que, ante la falta de tareas asignadas, recurría a la lectura durante su jornada laboral. Según su versión, se trataba de libros relacionados con el ámbito ferroviario, en un intento de formarse y aprovechar el tiempo. “Eran libros de trenes, quería saberlo todo de los trenes”, ha aclarado la mujer.

Este detalle resulta revelador desde una perspectiva institucional, apunta a posibles disfunciones en la asignación de responsabilidades dentro de la empresa pública. La propia Montes describió un entorno en el que carecía de ordenador, funciones claras y supervisión efectiva.

Versiones contradictorias dentro del Estado

El tribunal escuchó testimonios divergentes sobre su desempeño. Mientras Montes defendió su implicación e incluso aseguró haber realizado horas extra, responsables de la empresa señalaron que dejó de acudir al trabajo, lo que motivó la apertura de un expediente disciplinario.

Este contraste no solo afecta a su credibilidad individual, sino que expone una posible falta de control interno en la gestión de personal. La destitución del directivo que impulsó ese expediente añade un elemento adicional de opacidad al caso.

La declaración de Montes no puede analizarse de forma aislada. Se produce en el marco de un proceso judicial que investiga la macrocausa del caso Koldo, que inicia con la pieza de la adjudicación de contratos para adquirir material sanitario durante la pandemia, y que involucra las presuntas irregularidades en la contratación de mujeres vinculadas a Ábalos dentro del Ministerio de Transportes.

El caso incluye otros testimonios que apuntan a situaciones similares, como el de otra mujer vinculada a Ábalos, Jésica Rodríguez, que habría cobrado durante años sin desempeñar funciones efectivas en Ineco y Tragsatec, también dependientes de Transportes. En conjunto, estos episodios alimentan la sospecha de que determinadas redes de influencia pudieron facilitar el acceso a empleos públicos sin los controles habituales. @mundiario

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