PP, Junts, Vox y UPN frenan la agenda de Sánchez al tumbar por segunda vez el escudo social
La votación dejó una fotografía nítida de 177 votos en contra frente a 172 a favor. El frente integrado por PP, Junts y Vox —con la abstención de UPN en uno de los textos— actuó de forma coordinada para tumbar el decreto que prorrogaba medidas sociales vigentes desde la pandemia.
Hace un mes, ese mismo bloque ya había hecho caer un decreto ómnibus que incluía tanto la revalorización de las pensiones como la moratoria antidesahucios. Entonces, la oposición argumentó que el Gobierno mezclaba materias heterogéneas y forzó al Ejecutivo a dividir el texto. Esta vez, pese a la fragmentación, la mayoría alternativa volvió a imponerse en las medidas más controvertidas.
El resultado refuerza la idea de un bloque parlamentario estable en la derecha y sitúa a Junts en un papel decisivo, alejándose de la mayoría de investidura. Los independentistas catalanes rompieron con el Gobierno de Pedro Sánchez en otoño, y decidieron pasarse a la oposición ante la sensación de incumplimiento que la cúpula de Carles Puigdemont percibe respecto al estado de sus pendientes del pacto de investidura, como el regreso del expresident catalán por la ley de amnistía o la cesión de competencias en inmigración a Cataluña.
El punto crítico ha sido, de nuevo, la prórroga hasta 2026 de la suspensión de desahucios para hogares vulnerables sin alternativa habitacional. Junts sostiene que la medida, concebida en plena crisis sanitaria, se ha convertido en una “excepcionalidad eterna” que traslada al propietario privado una responsabilidad que corresponde al Estado.
El Gobierno introdujo cambios a instancias del PNV para excluir a pequeños propietarios con dos viviendas de la suspensión, además de habilitar una línea de 300 millones para compensaciones. No fue suficiente. Desde el Ejecutivo, el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, defendió que el decreto no contiene “ni un solo beneficio estructural para los okupas” y acusó a la oposición de utilizar una “excusa falsa”. Sin embargo, PP, Vox y Junts mantuvieron que la norma perpetúa ayudas que deberían ser temporales y que el Gobierno abusa del decreto ley ante la falta de Presupuestos.
También cae el tope de precios en emergencias
El segundo revés llegó con el rechazo al decreto impulsado por el Ministerio de Consumo para limitar subidas abusivas de precios en situaciones de emergencia —como incendios o accidentes ferroviarios— obligando a mantener los importes por debajo del máximo registrado en los 30 días anteriores.
PP, Vox y Junts consideraron que la medida abría la puerta a una intervención discrecional del mercado. El titular de la cartera Pablo Bustinduy defendió que se trataba de proteger a los consumidores ante prácticas especulativas. El resultado fue idéntico: 177 votos en contra, 172 a favor.
“Ojalá no haya más situaciones así en España, pero la próxima vez que haya una emergencia y haya multinacionales extranjeras que se aprovechen de la necesidad y la vulnerabilidad de la gente para intentar lucrarse sin límite ninguno y con total impunidad, que le den las gracias al PP y a Vox, que lo han tumbado”, espetó el ministro, miembro del ala minoritaria de Sumar en el Gobierno de coalición con el PSOE.
Pensiones sí, escudo social no
En contraste, la revalorización de las pensiones salió adelante con 313 votos a favor y el único rechazo de Vox. La subida del 2,7 % de las pensiones contributivas —acorde con el IPC— logró un consenso casi total tras presentarse en un decreto independiente, desgajado del decreto ómnibus.
La oposición tumbó el paquete social facilitó el incremento de las jubilaciones, pero solo después de forzar su tramitación separada. Esa distinción evidencia que el conflicto no radica en toda la agenda social, sino en medidas específicas vinculadas a vivienda e intervención económica.
Pero para La Moncloa, el objetivo era recuperar iniciativa política y proyectar estabilidad tras semanas marcadas por el desgaste de los casos de corrupción y denuncias por acoso sexual en las filas socialistas. El balance final —dos decretos aprobados y dos rechazados— deja una sensación de avance parcial, pero políticamente insuficiente.
La reiteración del bloqueo al escudo social debilita la narrativa gubernamental de protección a la mayoría social y refuerza la imagen de un Parlamento fragmentado donde cada votación es una prueba de supervivencia. @mundiario





