La Policía Nacional y la Guardia Civil intervinieron una vez que los Mossos no cerraron los colegios
En las puertas de los colegios electorales hubo colas desde primera hora para intentar votar en el referéndum suspendido por el Constitucional. Pero la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña a la policía autonómica fue desalojar los centros de votación a partir de las 6.00. La tensión es alta.
El referéndum sobre la independencia de Cataluña convocado de forma unilateral por el Govern de la Generalitat y suspendido por el Tribunal Constitucional afronta la jornada clave del 1 de octubre en un clima de tensión e incertidumbre crecientes. También surgieron muchos problemas informáticos en los centros de votación.
La tensión es alta porque son muchas las zonas de fricción donde se pueden producir incidentes. De hecho, ya hay al menos un herido tras una carga policial en la Barceloneta.
Miembros de la Policía Nacional y de la Guardia Civil empezaron a intervenir una vez que los Mossos no cerraron todos los colegios electorales. La Guardia Civil entró en el colegio donde iba a votar el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, y la Policía Nacional bloqueó también el punto de votación a donde debía acudir el vicepresidente Oriol Junqueras.
Por su parte, los Mossos d'Esquadra cerraron unos 90 colegios electorales y requisaron las urnas en varios puntos de votación, entre ellas las que iban destinadas a la Escuela Oficial de Idiomas de Barcelona, donde los agentes quedaron rodeados por los concentrados a favor del 1-O.
En las puertas de los colegios electorales hubo colas desde primera hora para intentar votar en el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional. Pero la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña a la policía autonómica fue desalojar los centros de votación a partir de las 6.00.
Así está el exterior del colegio electoral en el que debe votar Puidemont. Gritan "fuera" y "votaremos" ## pic.twitter.com/dSeLq2ej2Z
— Marta Rodriguez Font (@MartaRodriguezF) 1 de octubre de 2017
La Generalitat de Cataluña anunció a primera hora que usará un censo universal que permita a los ciudadanos votar en cualquier colegio, sin sobre y con la papeleta impresa en casa.
El Gobierno de España, en su primera reacción de la mañana, habla de "bochorno electoral". Considera que los cambios a 45 minutos de la votación certifican que "han liquidado cualquier vestigio de respetabilidad democrática".
Enric Millo, delegado del Gobierno en Cataluña, criticó la pasividad de los Mossos a la hora de actuar en los colegios electorales del referéndum. En su actuación, dijo, "se ha impuesto la línea política por encima de la línea profesional poniendo en riesgo el prestigio de un cuerpo que es de todos y para todos". "Por eso –explicó Enric Millo–, la Policía Nacional y la Guardia Civil tienen que actuar. El objetivo no son las personas, que libremente se han acercado a expresasr su opinión. El objetivo es el material electoral. Pedimos comprensión y colaboración. Nos vemos obligados a hacer lo que no queríamos hacer. Má aun, cuando tras la declaración del Govern esta mañana queda más patente que todo es un engaño, todo es una farsa".